Por: Ricardo Castillo Barrientos
El hombre desde siempre ha tratado de descifrar el enigma de la composición del universo, sus planetas, soles y lunas, teniendo como puntos de observación los dos hemisferios del planeta tierra, la profundidad de la distancia no ha resultado impedimento alguno.
Esta registrado en el Siglo XVI, el astrónomo italiano Galileo Galilei, a través de observaciones de su telescopio hizo los primeros descubrimientos del universo. Un Siglo antes, el polaco Nicolás Copérnico, había marcado la pauta para las futuras investigaciones astronómicas.
Es hasta abril de 1961 cuando la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialista (URSS), pone en marcha el proyecto aeroespacial con destino a la órbita de la Luna, con el astronauta soviético Yuri Gagarin, en la nave Vostok 1, dando inició a la exploración y carrera espaciales.
Ocho años después -1969- los Estados Unidos de América (USA), marca un hito con el aterrizaje en la Luna de la nave espacial Apolo11, con los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins. La nave rusa solo orbitó la Luna, a diferencia de la nave de la National Aeronautics and Space Administration (NASA) sus tripulantes pusieron pie en el satélite lunar.
A 57 años del primer alunizaje, después de algunos fracasos estrepitoso de algunas de sus expediciones, la NASA preparó la misión Artemis II con la nave Orión, con el objetivo de largo alcance de establecer una base permanente y preparar el viaje a Marte.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Víctor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes permanecer en la órbita lunar durante 10 días. Se prevé el amerizaje en el Océano Pacífico el próximo 10 de abril, tras probar la tecnología para futuras misiones en 2028.
En este viaje interespacial en la nave Orión se tiene como objetivo principal probar los sistemas críticos de la propia nave con tripulación humana en el espacio profundo, orbitando la Luna durante 10 días para validar el soporte vital, navegaciones y comunicaciones. Sienta las bases para el alunizaje de Artemis III y futuras misiones a Marte.
Mientras se desarrolla este suceso histórico espacial, la humanidad se debate en una crisis mundial por la amenaza nuclear que pone en riesgo su existencia.
Los conflictos bélicos en Irán, Líbano, Gaza y otros países del Medio Oriente, conmocionan al mundo entero sin soluciones inmediatas, al contrario, pueden expandirse a otras naciones por la visión belicista del mandatario norteamericano Donald Trump.
Tampoco pueden soslayarse las amenazas directas contra Cuba y México, el primero por signos ideológicos y el segundo, por el tráfico de drogas a la Unión Americana. Ambas naciones han dado respuestas pertinentes a la osadía imperial.
