—Magdalena Guerrero, In memoriam
Por: Rafael Domínguez Rueda
Siempre he dicho que no hable de la muerte quien no sepa qué es la vida. Y, la maestra Magdalena Guerrero Martínez supo que es la vida, ella saboreó las mieles de la vida y en la cátedra, en el arte, y en las relaciones humanas, la vida para ella no tuvo secretos, como no los tuvo en el amor, porque formó a dos hijas que ahora son ejemplo de dignidad.
Hoy, a manera de homenaje, in memoriam a la maestra Guerrero, primero expresaré dos palabras sobre ella y enseguida reproduciré lo que se dijo en el homenaje que la ESPI le rindió en su patio, pues resultó brillante y emotivo.
“Maestra Malena ya es una estatua en vida —se lo dije en vida—porque ha logrado cincelar usted misma el pedestal de su gloria, pues ha creado con su tenacidad, con su intuición, con su entusiasmo, con su emoción, con su cátedra no sólo en el aula sino también en la calle, esa emoción que nos inspira a muchos a hacer algo por Iguala”. Ella me invitó a colaborar en un periódico de Taxco;
Con motivo del XLV aniversario de la ESPI, organizó un RECITAL POÉTICO para homenajear a ocho poetas, entre los que inmerecidamente figuré y la apoyé en la creación de la biblioteca «BODAS DE ORO».
Veo que con su muerte se confirman sus méritos, se aprecian sus cualidades, se valora su talento y su dedicación como maestra, porque veo que su calidad humana sigue conservándose luminosa en la estatua que con su conducta cinceló.
A continuación las intervenciones de la maestra Talía Colín Maya, maestro Francisco Bello Hernández y la directora maestra Sarahí Barajas Torres:
Solicito amablemente a los amigos presentes, que avancen con respeto hacia el ataúd y hagan entrega de esas flores blancas, como símbolo de amor, gratitud y de reconocimiento por el amor desbordado que nuestra querida maestra Magdalena Guerrero Martínez deja en esta institución.
Cada flor representa el agradecimiento de generaciones enteras de estudiantes que encontraron en ella, no solo a una docente, sino también a una guía y a un gran ejemplo de vida.
Muy buenas tardes, homenaje póstumo en memoria de nuestra apreciable maestra Magdalena Guerrero Martínez.
La comunidad educativa de la Escuela Secundaria Plan de Iguala se reúne hoy nuevamente como lo que somos, una comunidad. Con profundo respeto, tristeza y gratitud, para recibir en esta, su segunda casa, el cuerpo de nuestra queridísima maestra y amiga, maestra Male, como cariñosamente la llamamos durante tantos años. La maestra Magdalena Guerrero Martínez, entregó su vocación, su conocimiento y su amor a generaciones enteras de estudiantes. Hoy, sus pasillos, sus salas y cada rincón de esta institución guardan silencio, para despedir a quien dedicó gran parte de su vida al noble servicio de la educación.
Su recuerdo permanecerá siempre vivo en la memoria de sus compañeros, sus alumnos, sus amigos y, por supuesto, de sus familiares. Porque la muerte no es el final para quienes han sembrado bondad y dejado huella en el corazón de los demás, como lo dice la palabra de Dios en el Evangelio de Juan capítulo 11. Yo soy la resurrección de la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá
En este momento, realizaremos la lectura de una semblanza de vida elaborada por su apreciable familia quienes hoy comparten con nosotros la historia del legado y la esencia de nuestra querida maestra.
Semblanza póstuma de la profesora Magdalena Guerrero Martínez. Huella imborrable dejaste en cada uno con tu paciencia, tu entrega y una enseñanza que trasciende hasta el final.
El 22 de julio de 1943 en esta hermosa ciudad tamarindera de Iguala, nació la profesora Magdalena Guerrero Martínez, conocida con cariño por generaciones de alumnos, compañeros, como la querida maestra Male, desde muy corto nació su vocación de servicio a favor de la enseñanza, al cabo de 16 años, inició su ardua labor docente en la comunidad de Xalitla. Posteriormente, llevó sus conocimientos y su ejemplo magno a distintas instituciones educativas, una fue en la comunidad de Maxela, otra, en la escuela primaria 20 de noviembre de Iguala, en la escuela secundaria Vicente Guerrero de Taxco y finalmente, ésta su segunda casa, la Escuela Secundaria General Plan de Iguala, institución a la que entregó gran parte de su vida en el turno matutino como vespertino, extendió de paso su servicio a la escuela nocturna para trabajadores muestra escuela hermana secundaria Juan B. Salazar, fueron 47 años de entrega, compromiso y amor por la educación, dejando una profunda huella en el lugar de generaciones de estudiantes, más allá de sus capacidades como educadora, la maestra Magdalena destacó por su calidad humana, don de gente y su carisma, su don de gentes y la calidez con la que trataba a quienes la rodeaban. Su paciencia, sus consejos, su forma alegre y amigable de disfrutar la vida y su ejemplo permanecerán vivos en la memoria de todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla. Hoy nos sentimos profundamente conmovidos porque físicamente ya no está entre nosotros, sin embargo, sabemos que su legado permanecerá para siempre en sus enseñanzas, en los valores que sembró y en las fibras que tocó con amor y dedicación, la maestra Magdalena Guerrero Martínez, deja un invaluable legado con su familia, sus hijas Yanely, y Magnolia, sus nietos, Monse, Pablo, Juan Pablo y Santiago, su hermano, Antonio, así como su tía. Quienes hoy, honran la memoria de una mujer ejemplar. Hoy querida maestra Male como cariñosamente la llamábamos, su cuerpo vuelve por última vez a esta su escuela que tanto amó y a la que dejó gran parte de su vida. Aquí quedará siempre su esencia, su trabajo y el recuerdo imborrable de su pasión por nuestras aulas.
Con cariño, tus hijas, tus nietos, tu hermano, tu yerno, tus colegas, tus amigos. Gracias infinitas por tu entrega, por tu amor a la vida y por ser como fuiste, descansa en paz, querida maestra.
Está realizando la guardia de honor la academia de español, una academia que nuestra querida maestra también perteneció. Agradecemos profundamente estas palabras que nos permiten recordar la calidad humana, profesional y espiritual de quien hoy despedimos con cariño y admiración, Nuevamente gracias a la familia de nuestra querida maestra Male, quienes nos permiten compartir en este momento con ellos para honrar, pero sobre todo, para celebrar su vida.
Pues bien, hemos llegado a uno de los momentos más significativos y emotivos de esta ceremonia. El último pase de lista de nuestra compañera y siempre amiga, la maestra Magdalena Guerrero Martínez, un acto simbólico mediante el cual, la comunidad escolar despide a quien seguirá presente en nuestra memoria y por supuesto, en la historia institucional de nuestra gloriosa ESPI. Pido respetuosamente a nuestra directora la profesora Saraí Barajas Torres, dirigir este último pase de lista y solicito amablemente a todos, responder a una sola voz, fuerte, claro y con mucho respeto con la palabra presente después de escuchar su nombre de nuestra querida maestra, como muestra de cariño, gratitud y que permanecen la memoria de esta comunidad educativa. Después del pase de lista, pedimos a todos guardar compostura y respeto para escuchar el minuto de silencio, símbolo del más grande honor de una despedida eterna con la banda de guerra de esta institución, escuadrón de honor.
