JRH, combinación de acción, saber y deber.
Hago votos por la pronta recuperación del C.P. Rafael Domínguez Rueda. Fraternalmente
Por: José Rodríguez Salgado
En seguimiento a esta serie de evocaciones sobre don Jesús Reyes Heroles, debo insistir en que la Secretaría de Educación Pública –aunque efímera- es la cima de su carrera de servicio. Percibía la educación más allá de la escuela; la pensaba como proceso personal y permanente de descubrimiento, exploración y rescate; por eso aclaraba que no era posible transformarla si la sociedad y su conjunto no se disponía a hacerlo. “El hilo conductor de la política educativa mexicana –afirmó- ha sido el reconocimiento de una relación dialéctica entre la sociedad y la educación”.
“La sociedad orienta a la educación y dicta sus características; más a su vez, es guiada por la educación y es ésta la que siembra los proyectos que desarrollan el futuro”. Su concepción educativa tiene por fuerza que ser una concepción histórica; a ésta la historia le da contenido; pero a su vez la educación hace de la historia un principio fundamental de la enseñanza. Precisamente por esa caracterización histórica la educación en Reyes Heroles es futuro; permanencia y cambio; búsqueda eterna.
Historia y sociedad sancionan el qué y el para qué de la enseñanza, deciden su sentido, califican su rango como tarea pública; garantizan su orientación democrática. El maestro pretende una Revolución Educativa a partir de la norma, no sobre ella. Advierte la envergadura de la empresa que le ha sido confiada, sabe que, al tocar intereses, éstos disfrazados de ideologías, se alzarán contra la Revolución Educativa o pretenderán diluirla para que lejos de ser una profunda transformación estructural, la suma de muchos y reales cambios, termine siendo un conjunto de innovaciones, reformas y parches que acaso simularán que se trata de un nuevo concepto y de una nueva forma de hacer educación.
Reyes Heroles murió como sus liberales, revolucionando la enseñanza. Comenzó la descentralización como parte del proceso integral de cambio, sabiendo que la Revolución Educativa sin descentralización perdería velocidad y distancia y a la inversa, la descentralización sin la Revolución Educativa sería una simple reforma administrativa que pulverizaría los problemas.
Reyes Heroles caminó el último tramo de su vida de servicio público dotado de una velocidad adquirida a través de una ejemplar disciplina que combinaba acción, saber y deber. Para los hombres de su generación el maestro Reyes Heroles fue búsqueda, indagación, intento de explicación, testimonio y prestigio porque a fin de cuentas independientemente de su individualidad, es uno de los más valiosos aportes de sus contemporáneos.
Sin importar los años, los cambios y las variaciones ideológicas, su legado es y seguirá siendo relevante. Sus reformas y propuestas tanto en el ámbito político, como en la administración pública, son temas de discusión y estudio permanente en los círculos políticos y académicos de las instituciones de alta cultura en México. Dejó una huella profunda en la política mexicana.
Su obra y acción siguen siendo tema de reflexión y creemos que su legado se mantendrá vivo por muchos años en la memoria histórica del país. Se le reconoce además al político, historiador, jurista y académico como uno de los autores del cambio democrático del país en el siglo XX mexicano. Fue Diputado Federal de 1961-1964; Director General de PEMEX de 1964-1970, donde creó en 1965 el Instituto Mexicano del Petróleo.
En 1968 ingresó a la Asociación Mexicana de la Historia y 1969 a la Real Academia de Historia de Madrid. De 1976-1979 fue Secretario de Gobernación, etapa en la que concibió, desarrolló y promovió la creación de La Ley Federal de Organizaciones Políticas y Procedimientos Electorales (LOPPE), instrumento que constituye una de las grandes reformas electorales de México, aquel que entre otras cosas permitió la participación de las minorías partidistas en el Congreso de la Unión.
“Sólo ignorando el estado actual de la ciencia puede proclamarse el duro y absoluto imperio de la mayoría sin el equilibrio de la representación de las minorías… porque nada importa que ninguno quede excluido del derecho de votar, si muchos quedan sin la representación del objeto del sufragio”.
No lo vencieron las crisis, ni lo doblegaron los años, si no la enfermedad. Falleció el 19 de marzo de 1985.
Agosto 13 de 2026
