Por: Servicios AINI


Ciudad de México, Junio 5.- Una investigación sobre los misteriosos filamentos que cuelgan en el espacio alrededor de la Vía Láctea ha revelado una población completamente nueva de estos objetos, alineada a lo largo del plano galáctico y apuntando en dirección al centro de la galaxia.

Los nuevos filamentos fueron descubiertos por el radiotelescopio MeerKAT de Sudáfrica.

De acuerdo con el astrofísico Farhad Yusef-Zadeh, de la Universidad Northwestern, existe una alta posibilidad de que estos filamentos magnetizados constituyan restos de un flujo de salida del agujero negro supermasivo Sagitario A* que interactuó con el gas circundante hace unos millones de años.

Lo importante es que tales restos demuestran que el centro de nuestra galaxia en escalas de tiempo cósmicas ha estado activo recientemente. Este descubrimiento revela una cierta lógica en la existencia de los filamentos que pueden estar ligados al flujo de salida del agujero negro. Los científicos esperan que su investigación proporcionará más información sobre su giro y la orientación del disco de acreción.

«Es satisfactorio cuando uno encuentra orden en medio de un campo caótico de los núcleos de nuestra galaxia», afirmó el astrofísico.

Se destaca que Yusef-Zadeh junto con sus colegas descubrieron los filamentos por primera vez en la década de 1980. Eran unas 1.000 estructuras magnéticas verticales de hasta 150 años luz de longitud que cuelgan de forma ordenada. «Podrían ser el resultado de vientos procedentes de un agujero negro supermasivo activo o de turbulencias en el medio intergaláctico, agitadas por el movimiento de las galaxias», cita a los investigadores el portal ScienceAlert.

El nuevo hallazgo de filamentos que flotan en el centro galáctico cuenta con una característica crucial, ya que las nuevas estructuras representan más a rayas que a líneas, son cortas y centenarias de unos 5 a 10 años luz de longitud, y lo que es muy impresionante para los científicos es que están dispuestas horizontalmente a lo largo del plano galáctico, en lugar de verticalmente como los otros filamentos.

«Aunque todas las estructuras están magnetizadas, las verticales aceleran las partículas a una velocidad cercana a la de la luz, mientras que las horizontales recién descubiertas parecen emitir radiación térmica», se profundiza.

Además, los investigadores revelaron que Sagitario A* podría haber estado activo hace más de 6 millones de años gracias a la observación de flujos radiales causados por chorros astrofísicos que surgen alrededor de un agujero negro cuando está acumulando material de forma activa.

Así lo demuestra la parte detectada del material que se desvía durante el periodo de actividad y se acelera a lo largo de las líneas del campo magnético hacia los polos del agujero negro, donde es lanzado al espacio como un chorro astrofísico a gran velocidad, así como las observadas burbujas gigantes que se extienden a grandes distancias por encima y por debajo del objeto.

No obstante, como señaló Yusef-Zadeh, los trabajos en este campo continuarán por muchos años, ya que los nuevos avances en el espacio siguen su curso a medida que la tecnología humana continúa desarrollándose.

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