Por: Álvaro Venegas Sánchez

“En este año, se consolidó la Nueva Escuela Mexicana. En el caso de las entidades donde la CNTE realizó paros, hubo programas emergentes para actualizar a los niños y no tuvieran ninguna pérdida. De hecho tuvimos un cierre muy intenso para aprovechar hasta el último día de clases”, Mario Delgado Carrillo, secretario de Educación Pública, 14 de julio de 2026.

“La enseñanza, debe concebirse como un proceso integral y plenamente inclusivo que integre las diversas percepciones del conocimiento de una nación caracterizada por su pluralidad cultural y lingüística, lo que permite avanzar en la conformación de personas críticas, capaces de cuestionar su entorno y resolver problemáticas”, Nohemí Juárez Pérez, Subsecretaria de Educación Básica del gobierno de México, Planes de Justicia en la Nueva Escuela Mexicana, artículo que publicó en diario La Jornada el lunes 6 de julio; la Subsecretaria da cuenta que la SEP trabaja 29 proyectos prioritarios en 18 estados y 524 municipios.

No dudo de las afirmaciones anteriores. Sí lamentaría que dos funcionarios de la SEP se engañaran solos. Mi intención es destacar que las niñas y niños que terminaron la educación primaria, los jóvenes la secundaria, el nivel medio superior y muchos la licenciatura en alguna de las instituciones de educación superior en este ciclo escolar 2025-2026, durante la travesía vivieron situaciones que, indudablemente, recordarán el resto de sus vidas transmitiéndolas al paso del tiempo como parte de la historia personal. Hay varias, pero referiré tres.

Primera. En el 2020 todos sufrieron el angustioso estrés de la pandemia del Covid 19; encierro, carencia y desconocimiento de la tecnología para las clases en línea, zozobra por el contagio e información de fallecimientos en el entorno cercano y las enormes filas de adultos esperando ser vacunados. Los que se graduaron en primaria esta experiencia la tuvieron en el Primer Grado, los que terminaron la secundaria en 4º y 5º de primaria, los de nivel medio superior al iniciar la secundaria y así los demás por consiguiente. Avatares del Covid 19 marcaron estas generaciones.

Segunda. Los que culminaron la educación básica de alguna manera conservarán el recuerdo de que, por primera vez una mujer, Claudia Sheunbaum Pardo, llegó a ser presidenta de la República. En cambio, los estudiantes de nivel medio superior y superior, más informados ya por las becas que cobran y los apoyos que reciben algunos familiares gracias a otros programas así como sabiendo de las obras de alto impacto económico y social, valorarán lo que significó el inicio de la política de Transformación al asumir la presidencia el Lic. Andrés Manuel López Obrador, en el año 2018.


Tercera. Quedan en la memoria las emociones que provocó el Mundial del Fútbol al conglomerado mexicano. Difícil creer que haya alguien que ni se enteró de la justa deportiva; sobre todo los encuentros de la selección nacional. Los infantes de preescolar quizás mantengan el recuerdo del pato Merlín y los jóvenes aficionados imágenes del equipo de España que conquistó la Copa al derrotar al de Argentina.


Y ahora que gracias a los lineamientos de la Nueva Escuela Mexicana, la docencia es con proyectos procurando “formar personas críticas, capaces de cuestionar su entorno y resolver problemáticas” (Nohemí Juárez Pérez, Subsecretaria de Educación Básica), aliento la idea que los egresados de estos niveles, por la visión de los maestros y maestras, lleven la noción sobre el acecho mal intencionado del gobierno de Estados Unidos a nuestro país. Tal vez llegó el tiempo de explicar desde la escuela, lo que es e implica la soberanía nacional y no esperar a que los niños y jóvenes escuchen el término en un mitin o asamblea de algún partido político tal cual ocurre precisamente en estos días.


Felicitaciones a todos los egresados y ojalá cuenten con el apoyo de sus padres para continuar superándose hasta lograr sus metas; será para bien propio y de la sociedad. Aviso a mis lectores, nos vemos después de dos semanas.
Iguala, Gro., 20 de julio de 2026