Servicios AINI
Ciudad de México, Agosto 26.- La microbiota oral puede revelar más datos de lo que se creía. Incluso, podría revelar señales que delaten la presencia de enfermedades como el cáncer. Como da a conocer un estudio reciente en el que se descubrió que algunos tipos de tumores podrían dejar señales en la saliva.
Detectar enfermedades podría llegar a ser invasivo o doloroso para muchas personas. Por ello, es que la ciencia busca mejores métodos que permitan diagnosticar padecimientos sin que sea incómodo para los pacientes. En el caso del cáncer, la saliva podría ofrecer una forma de detectar la enfermedad sin dolor.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Yonsei, en Corea del Sur, descubrió que algunas bacterias presentes en la boca dejan rastros específicos en el intestino de personas con cáncer de estómago y colorrectal. Estas señales podrían ser de gran ayuda para distinguir a personas que no padezcan la enfermedad.
Para obtener las muestras, los científicos utilizaron un enjuague bucal. Reunieron a 507 voluntarios y solicitaron muestras orales y fecales que se recolectaron mediante un procedimiento estandarizado. En este grupo, se incluían 129 personas sanas, 215 con trastornos metabólicos, 77 con cáncer de estómago y 86 con cáncer colorrectal.
En los pacientes con cáncer, dichas muestras fueron tomadas antes de la administración de cualquier tratamiento. Como siguiente paso, se creó un índice boca-heces. Que es una especie de medida para estimar cuánto se repiten las mismas variantes microbianas en la boca y en la materia fecal de un individuo.
«Muchas especies de microbios asociadas con la boca también están presentes en el intestino y pueden prosperar allí». Explica Jihyun F. Kim, autora principal del estudio. «Estas observaciones nos hicieron preguntarnos si los microbios orales llegan y persisten en el tracto gastrointestinal de manera diferente en las personas con cáncer».
Diferencias bacterianas en pacientes
Los resultados del análisis demostró que el índice de bacterias aumentó notablemente en pacientes con cáncer colorrectal o de estómago. Sin embargo, este aumento no se percibió en pacientes con trastornos metabólicos, manteniéndose esta variante incluso al considerarse factores como el consumo de alcohol, ejercicio realizado o índice de masa corporal.
Justamente, las diferencias entre los pacientes y las personas sanas fue una de las partes centrales del trabajo de investigación. También, evaluaron las marcas microbianas con respecto a los resultados de la prueba de sangre oculta en materia fecal. Que suele usarse para el cribado de cáncer colorrectal y determinar si se requieren más estudios.
En dicha evaluación, las muestras de saliva demostraron una sensibilidad más alta para detectar esta enfermedad. Esto llamó la atención de los investigadores. Yong Chan Lee, autor corresponsal, mencionó:
«Aunque solo una pequeña fracción de las variantes bacterianas orales también se detectó en el intestino, los modelos construidos únicamente con estas características orales pudieron distinguir a los pacientes con cáncer de las personas sanas en varias cohortes independientes».
muestras orales
Lo que los científicos descubrieron en la saliva marcadores precisos
La relevancia que podría tener el enjuague bucal
El enjuague bucal es relevante en este estudio gracias a que, como se trata de un método de recolección más sencillo, comparado con las muestras fecales. Y recalcan que una prueba de este tipo podría ser útil para identificar personas prioritarias para diagnóstico establecido, como la colonoscopia o endoscopia digestiva alta.
No obstante, los investigadores mencionan que esto no implica que las pruebas con enjuague bucal ya se apliquen en programas de detección. Por ello, es que el siguiente paso será validar los descubrimientos en personas que aún no cuentan con diagnóstico de cáncer. Esto ayudará a definir si realmente funciona en tamizajes reales.
Asimismo, es necesario que se incorpore la secuenciación metagenómica de mayor resolución, para identificar mejor el material genético de los microorganismos existentes en una muestra. Por ejemplo, los científicos se asombraron cuando descubrieron cómo es que variaban las señales entre distintos grupos de la enfermedad, solo en muestras orales.
Otro aspecto que buscarán evaluar es si el intercambio de microbios entre la boca y el intestino tiene qué ver con el desarrollo del cáncer. Si la enfermedad ayuda a que las bacterias permanezcan en el tracto gastrointestinal o si hay una relación bilateral.
De igual forma, debe comprobarse si las señales se mantienen igual en personas sin diagnóstico previo y durante condiciones reales de tamizaje.
