Israel Salgado Uriostegui


Iguala, Guerrero, Sept. 11.- Un servicio público seguro, moderno, de calidad y a la altura de las necesidades de un municipio que avanza hacia la modernidad, así como la prestación del servicio sin privilegios para ningún trabajador del volante, ofrecieron a los usuarios de la nueva terminal de autobuses los dirigentes de las diferentes organizaciones de taxis y urvans de Iguala.


Estos fueron algunos de los principales acuerdos alcanzados durante una reunión sostenida en las instalaciones de la central de autobuses, entre líderes del transporte público, el delegado de Transportes, Salvador Figueroa; el director de Tránsito, Crescencio; y el dirigente de la CEVITEC, Julio César Ojeda Rivera, en representación de las diversas organizaciones del transporte.


Durante el encuentro, las autoridades y representantes del gremio se comprometieron a aplicar todo el rigor de la ley a quienes alteren las tarifas, conduzcan con aliento alcohólico, se nieguen a prestar el servicio hacia comunidades o colonias, omitan el uso del uniforme correspondiente o no porten su identificación oficial.


Asimismo, los representantes sindicales acordaron no intervenir ante las autoridades para solicitar descuentos o favores en beneficio de los choferes infractores. Por el contrario, advirtieron que los conductores que incumplan los acuerdos serán retirados del servicio destinado a la nueva central camionera.


Por su parte, el representante de la terminal, Marco Antonio Ahumada, señaló que los transportistas deben adoptar una nueva cultura de servicio, basada en tarifas accesibles, trato digno a los usuarios y responsabilidad por parte de los conductores, incluyendo la devolución de pertenencias olvidadas, debido a que este tipo de quejas suele recaer directamente en la administración del inmueble.


En ese sentido, los dirigentes acordaron entregar a la empresa una lista con los números económicos y nombres de los choferes debidamente acreditados que operarán en el sitio. Únicamente prestarán el servicio los conductores considerados más responsables de cada agrupación, con el propósito de garantizar la tranquilidad y seguridad de los pasajeros.

Respecto a la operatividad, se determinó que tres taxis se ubicarán en la bahía del costado derecho de la carretera Iguala-Taxco para el ascenso de pasajeros, y saldrán de manera gradual conforme a la demanda. Con esta medida se busca erradicar prácticas del pasado, como la negativa de algunos conductores a realizar traslados hacia determinadas colonias o la permanencia de unidades estacionadas hasta conseguir viajes especiales.


En tanto, las urvans realizarán el ascenso y descenso de pasajeros sobre la calle Guerrero.
El delegado de Transportes, Salvador Figueroa, enfatizó que la prestación del servicio debe estar a la vanguardia de las necesidades y requerimientos de la ciudad. Advirtió que no se tolerarán unidades en malas condiciones y que se aplicarán sanciones a quienes incurran en cobros arbitrarios o alteren el orden, al tiempo que destacó la necesidad de avanzar en la modernización del parque vehicular.


Por su parte, Julio César Ojeda Rivera, dirigente de la CEVITEC, solicitó la confianza de la empresa hacia los transportistas y afirmó que el gremio estará a la altura de los cambios y del desarrollo que se registra en Iguala.


Asimismo, destacó la importancia de mantener una coordinación estrecha entre las autoridades de Tránsito y Transportes, la administración de la terminal y las organizaciones sindicales, a fin de garantizar un servicio eficiente y ordenado.


Finalmente, los participantes hicieron un llamado a la ciudadanía a fomentar la cultura de la denuncia y reportar cualquier abuso o irregularidad. Coincidieron en que la corresponsabilidad de los usuarios será fundamental para consolidar un transporte público eficiente, con trato digno y sin privilegios.