Berenice Reyes/IRZA
Chilpancingo, Gro., A través de un documento público, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) rechazó y condenó cualquier forma de radicalismo, violencia, provocación, chantaje, extorsión y afectación a terceros como forma de presión política.
En el escrito, el dirigente nacional, Alfonso Cepeda Salas, reconoce al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo al señalar que la relación bilateral entre el gobierno y el magisterio es a través de la representación legal y legítima de esa organización sindical.
También expresó su rechazo a la violencia y extorsión como formas de presión política, “fundada en la idea de que sólo mediante paros, bloqueos, conflictos y afectación a terceros, se pueden lograr conquistas”.
Por ello, marcó distancia frente a las acciones de confrontación y afirmó que “la diferencia entre el SNTE y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) es evidente; en el SNTE, creemos en la unidad como fuerza preponderante e instrumento de transformación; por ello, somos la expresión mayoritaria, legítima y legal de las maestras y maestros en todo el país”.
El documento firmado también por Órganos Nacionales de Gobierno Sindical y los secretarios seccionales generales, destaca que los avances, logros y conquistas obtenidos han sido producto “de una estrategia responsable, democrática, institucional y transparente”.
Entre los avances más destacados, señala el incremento salarial histórico para los maestros, que pasó de 11 mil 900 pesos en 2018 a 20 mil 350 pesos en este 2026.
Dijo que este ajuste representa un crecimiento superior al 70 por ciento en el salario base, cifra que se eleva al 83 por ciento al contabilizar el incremento acumulado en las diversas prestaciones que complementan el ingreso.
Asimismo, el personal de apoyo y asistencia a la educación recibió “un beneficio sin precedentes”, logrando que sus salarios transiten de los 8 mil 800 pesos originales a más de 18 mil pesos actuales.
En materia de certeza laboral, Cepeda Salas recordó que el SNTE alcanzó la basificación de más de un millón 200 mil trabajadores desde el año 2019, para garantizar estabilidad jurídica y económica para sus familias.
También indicó que fueron cancelados créditos impagables y la reestructuración de deudas que anteriormente estaban tasadas en unidades de medida y actualización (UMA).
Reconoció que, pese a estos avances, aún persisten demandas inconclusas, particularmente en el esquema de pensiones, donde proponen un nuevo modelo respaldado por estudios actuariales y estimaciones financieras con viabilidad de largo plazo, por eso “pensamos que sí es posible reformar la ley vigente”. Y agregó que los maestros merecen una vejez sin zozobras y con bienestar, y no claudicarán en su lucha.
Añadió que México necesita maestras y maestros respetados, bien pagados, con certeza laboral y con la seguridad de un retiro digno; también necesita escuelas abiertas, estudiantes aprendiendo y comunidades educativas en paz.
