Jaime Torres Bodet
Por: José Rodríguez Salgado
A los organizadores del Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, fieles intérpretes del Secretario de Educación Dr. Jaime Torres Bodet
Corresponde escribir hoy sobre una de las mayores figuras de la intelectualidad mexicana, el escritor, bibliógrafo, periodista, poeta, ensayista, tribuno, administrador público y educador por excelencia, Doctor Jaime Torres Bodet. Nació en la ahora CDMX el 17 de abril de 1902 y falleció en mayo de 1974. es una emblemática personalidad que honró al servicio público, a las letras nacionales y a las actividades diplomáticas.
Formó junto a Salvador Novo, Xavier Villaurrutia y otros escritores parte del grupo “Los Contemporáneos”, que a su vez editaron la revista del mismo nombre cuya tradición y vanguardia fuera de gran trascendencia en la vida literaria y cultural del país. Esta publicación apareció en 1928 con la complicidad de intelectuales afines a las corrientes literarias en boga, preocupados por una experimentación creadora y que defendieron a la par las nuevas tendencias aparecidas en Europa.
Torres Bodet fue uno de los representantes de aquel grupo versátil, tras sus estudios en la Escuela Normal, Nacional Preparatoria y de Jurisprudencia, se matriculó en la Facultad de Altos Estudios de la Universidad de México, donde en 1921, fue nombrado Secretario Personal del Rector José Vasconcelos.
En 1922 recibió el nombramiento de Jefe de Bibliotecas de la Secretaría de Educación Pública, puesto que ocupó hasta 1924 y de 1925 a 1928 impartió clases de Literatura Francesa en la Facultad de Altos Estudios. En 1929 presentó y aprobó el Examen de Oposición en el Servicio Exterior, ocupando el cargo de Secretario en la Delegación Mexicana en Madrid y en París.
En 1934 regresó a América como Encargado de Negocios en Buenos Aires y en 1935 retorna a Francia como Embajador. Entre 1943 y 1946 fue Secretario de Educación Pública, puesto desde el que promovió La Campaña Nacional Contra el Analfabetismo; en 1945 estableció la Escuela Normal más grande del mundo llamada Instituto Federal de Capacitación del Magisterio. También en 1945 fundó el Comité Federal del Programa Nacional de Construcción de Escuelas. En 1946 fue designado Secretario de Relaciones Exteriores y en 1948 fue elegido para el cargo de Director General de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
En 1959 el Presidente López Mateos lo nombra titular de la Secretaría de Educación Pública, desde ahí pone en operación el llamado Plan de Once Años para la extensión de la enseñanza primaria. Creó el Programa Nacional de los Libros de Texto Gratuitos y los primeros 30 Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial.
Perteneció a la Academia Mexicana de la Lengua, al Instituto Cultural de Francia, a El Colegio Nacional, a la Academia del Mundo Latino. Recibió el grado de Doctor Honoris Causa por las Universidades de Alburquerque, Burdeos, Bruselas, La Habana, Lima, Lyon, Mérida, París, Sinaloa y Baja California Sur. En 1966 recibió el Premio Nacional de Letras.
A los 16 años de edad escribió y publicó su primer libro de poemas “Fervor” 1918; “El corazón delirante” 1922; “Biombo” 1925; “Sin tregua” 1957. Su obra literaria es refinada y revestida de dramatismo. Escribe también la obra “Memorias” tres tomos; discursos, prosas diversas, etc. En todas sus creaciones florece una deslumbrante muestra de erudición y profundidad crítica. Deben considerarse en esta referencia sus prólogos e introducciones.
Maestro de la palabra siempre que subió a la tribuna quiso expresar una verdad personal; nunca habló para destruir; se esforzó por interpretar a la sociedad mexicana, trazando rutas a los pueblos en pos de la libertad. Como titular de la SEP captó y difundió la profunda verdad de México. Promovió entre los poderosos el examen de sus obligaciones indeclinables frente a los débiles, desheredados de la historia, de la geografía y de la cultura.
Para Torres Bodet había dos maneras de considerar una vida: por lo que se logra y por lo que puso empeño en lograr. Poco antes de su suicidio dejó escritos algunos documentos en los que se lee: “millares de aulas quedan afortunadamente, donde centenares de niños atestiguan con su presencia que no todo lo que se pensó fue en vano; están ahí talleres y laboratorios donde muchos jóvenes y compatriotas se adiestran a la vida por la práctica del trabajo”. Junio 04 de 2026.
