Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Gro., «Obligarlos no podemos», declaró desanimado el secretario de Salud municipal, Dorian Emir Ávila Ramírez, ante el desinterés de ediles, secretarios, directores y trabajadores del Ayuntamiento para aplicarse la prueba rápida de detección de hepatitis «C».
Para esta jornada, la Jurisdicción Sanitaria 02 Norte aportó 400 reactivos destinados principalmente al personal del Palacio Municipal y a la ciudadanía en general. Los insumos se distribuyeron en dos módulos instalados en el lobby del Auditorio Municipal.
Sin embargo, a pesar de que el estudio era completamente gratuito, la respuesta de los funcionarios y empleados públicos fue prácticamente nula, aún cuando la convocatoria se les envió mediante oficio con siete días de anticipación.
Ávila Ramírez explicó que la campaña estaba dirigida prioritariamente a personal en situación de riesgo, como personas con tatuajes, perforaciones, antecedentes de transfusión sanguínea o en tratamiento de hemodiálisis. «Somos renuentes, no le tomamos la debida importancia y cuando la campaña es gratuita, ni la tomamos en cuenta», recriminó.
El funcionario contrastó esta apatía con la alta asistencia a un reciente evento de lucha libre en el palenque local, donde las entradas alcanzaban los 300 pesos y una botella de agua costaba 40 pesos. «Ahí sí no ponemos peros ni nos importa gastar nuestro dinerito, pero cuando se trata de la salud, nos parece caro o pensamos que por ser gratuito no sirve; siempre hay un pretexto para no cuidarnos», señaló.
Finalmente, reiteró el llamado al alcalde, síndicos, regidores, secretarios y directores a acudir e incentivar a la población a examinarse, recordando que entre las complicaciones graves de la hepatitis no detectada a tiempo se encuentran la cirrosis y el cáncer hepático. «No valoramos la prevención y luego exigimos atención inmediata y de calidad cuando la enfermedad ya está avanzada», concluyó.
