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Ciudad de México, Julio 20.- Un exoplaneta con atmósfera, superficie rocosa y una ubicación favorable para conservar agua líquida fue detectado por científicos de la Universidad de Harvard. Se trata de LHS 1140b, un mundo que reúne características poco comunes y que podría ayudar a comprender qué condiciones necesita un planeta para ser habitable.


Ubicado aproximadamente a 48 años luz de nuestro planeta, LHS 1140b forma parte de un sistema localizado en la constelación de Cetus, también conocida como La Ballena. Este cuerpo celeste gira alrededor de la estrella enana roja LHS 1140, donde también se encuentra otro planeta llamado LHS 1140c.


Pese a sus similitudes con la Tierra, los investigadores consideran poco probable que exista vida en él. Sin embargo, su estudio podría facilitar la identificación de otros mundos capaces de mantener ambientes adecuados para la presencia de agua.


¿Por qué LHS 1140b es considerado parecido a la Tierra?


Entre las principales características de LHS 1140b destaca que es un planeta rocoso situado dentro de la zona habitable de su estrella. Esto significa que se encuentra a una distancia en la que, bajo las condiciones correctas, podría existir agua en estado líquido.


Respecto a sus dimensiones, este mundo tiene un radio 1.7 veces mayor al de la Tierra y una masa 5.6 veces superior. Debido a estas medidas, es considerado más grande y pesado que nuestro planeta, aunque conserva una composición rocosa.


Ser clasificado de esta manera no quiere decir que sea una copia de la Tierra. Hasta el momento, los especialistas no han confirmado que tenga océanos, temperaturas agradables o las condiciones necesarias para que aparezcan organismos vivos.


Otro elemento que despertó el interés de los astrónomos fue la atmósfera de LHS 1140b. Mediante el análisis de señales infrarrojas, los expertos encontraron una presencia importante de helio y observaron que su composición podría cambiar con el paso del tiempo.


Según el estudio publicado en la revista Science, también fue detectada la absorción producida por helio que escapa de la atmósfera. El hallazgo es relevante porque representa la primera detección directa de este elemento alrededor de un exoplaneta rocoso.


A partir de este descubrimiento, los científicos podrán investigar con mayor precisión la manera en que evolucionan las atmósferas de estos cuerpos celestes. Además, tendrán nuevos datos para analizar qué tan habitables podrían llegar a ser otros planetas fuera del Sistema Solar.


Por ahora no existen pruebas que confirmen la presencia de agua en LHS 1140b. Aun así, contar con una atmósfera podría favorecer la existencia de condiciones capaces de mantenerla en estado líquido.


También resulta llamativo que el planeta haya conservado su envoltura gaseosa durante miles de millones de años. Esta cualidad no es habitual entre los mundos rocosos estudiados y es un factor importante al evaluar sus posibilidades de habitabilidad.
Aunque su distancia impide explorarlo directamente con la tecnología disponible, las observaciones realizadas desde la Tierra permitirán conocerlo mejor. LHS 1140b podría convertirse en una referencia para buscar otros planetas parecidos al nuestro y estudiar posibles ambientes habitables en el universo. © 2026 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.