Por: Álvaro Venegas Sánchez
La reciente etapa de lucha de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) para la consecución de sus demandas centrales en el marco del Mundial de Futbol, demandó un diálogo directo con la presidenta Claudia Sheinbaum o, amagó, boicotearía el campeonato. Hace ocho días, sin lograr lo que se propuso, determinó hacer una pausa en las movilizaciones. Queda ahora a los dirigentes de los contingentes que se movilizaron ponderar los resultados concretos que lograron y el costo político y social endosado a la CNTE por las formas de manifestarse.
¿Creció, amplió su presencia a nivel nacional, impactó positivamente el ánimo del magisterio que no se movilizó, conquistó simpatía de padres y madres de familia y de otros sectores de la sociedad, sale más unida y fortalecida, valió la pena afectar el ciclo escolar? Estas y otras consideraciones se tendrían que valorar con cabeza fría.
El SNTE, que se asume como la expresión mayoritaria y al mismo tiempo ostenta la representación de las maestras y maestros de todo el país, el viernes 26 publicó un pronunciamiento dirigido Al Gobierno de la República, A los Trabajadores de la Educación y Al Pueblo de México, en cual rechaza y condena cualquier forma de radicalismo, violencia, provocación, chantaje o extorsión. En esta línea, manifiesta no coincidir con formas de presión política “fundada en la idea de que sólo con paros, bloqueos, conflictos y afectación de terceros, se pueden lograr conquistas en beneficio del magisterio”
Luego, presenta datos para demostrar cómo con “estrategia responsable, institucional y transparente que consiste en Consensuar, Dialogar, Negociar y Acordar”, el SNTE obtuvo que la percepción mensual de 11 mil 900 pesos en 2018 pasó en 2026 a 20 mil 350 pesos (más del 70 %), adicionalmente prestaciones que complementan el salario alcanzando un aumento acumulado de 83%; destaca también el aumento histórico al Personal de Apoyo a la Educación que pasó de 8 mil 800 a más de 18 mil pesos actualmente; asimismo, más de un millón 200 mil trabajadores en calidad de Interinos Ilimitados, fueron beneficiados otorgándoles la base.
Cita otros ejemplos de conquistas obtenidas sin necesidad de convocar a suspensión de actividades escolares ni realizar manifestaciones violentas, atribuidas a “la responsabilidad de la representación legal y legítima del SNTE” y por ser un sindicato unitario; de allí que los incrementos salariales y de prestaciones “son para todos los trabajadores sin distinguir Secciones”. Por supuesto, reconoce que han tenido respuestas insuficientes y demandas aún no atendidas como el asunto de las pensiones.
En el desplegado el SNTE no omitió señalar que ha defendido “como nadie” la autonomía sindical, incluso “la hemos elevado a rango de ley”. Por tanto, reconocen a la presidenta de la República, “haber reiterado en las últimas semanas que la relación bilateral entre el gobierno y el magisterio es a través de la representación legítima y legal del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación”. Firmaron el documento los integrantes de los Órganos Nacionales de Gobierno Sindical y el conjunto de Secretarios Generales de las 61 Secciones que lo constituyen, incluyendo el Secretario General de la 59, formada por maestros que se desprendieron de la 22 y con excepción de los representantes de la 34 y la 58 de Zacatecas, 7 de Chiapas y 22 de Oaxaca.
Consideraciones y datos anteriores, la dirigencia de la CNTE haría mal refutarlos con calificativos reduccionistas contra el SNTE y el gobierno federal. La descalificación política e ideológica al interior, de incondicionales y simpatizantes en general del movimiento de la Coordinadora, quizás sea válida. En cambio, para el pueblo y la opinión pública más allá de ese entorno, necesitan conocer argumentos y desde luego también datos que ilustren. No es suficiente acusar de charros, vendidos, arrastrados y traidores a sus adversarios y al gobierno de la 4t de neoliberal y “la misma porquería” porque prefirió el Mundial y no al magisterio de la CNTE y está criminalizando la lucha social.
Por el bien del movimiento que representan harían bien en no ser tan sensibles a la crítica. Toda persona y movimiento que se expone a luz pública corre ese riesgo. Por demás, crítica y autocrítica ayudan a corregir y ser mejores.
Iguala, Gro., junio 29 de 2026
