Por: Ricardo Castillo Barrientos
Cuando caen los porrazos de agua con frecuencia e intensidad la gente comienza a alarmarse y remontar sus recuerdos a episodios inesperados por los vertiginosos vientos causantes de destrozos en hogares y edificios, siendo necesario resguardarse en lugares en apariencia segura -baños y closets- para proteger sus vidas.
El 15 de mayo inició la temporada de lluvias y ciclones tropicales en el Océano Pacífico y el 1 de junio en el Océano Atlántico. En las Costas de Guerrero se pronostican entre 18 y 21 fenómenos hidrometeorológicos, 9-10 tormentas tropicales, 5-6 huracanes categorías 1 y 2, y hasta 5 huracanes intensos categoría 3 a 5.
La Comisión Nacional de Agua (CONAGUA) emitió una alerta por lluvias torrenciales que han comenzado a intensificarse en las Costas guerrerenses hasta 250 milímetros, provocada por la depresión tropical Dos-E este domingo, que evolucionará a la tormenta tropical Boris este lunes.
El meteorólogo Fabián Vázquez Romaña, coordinador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), alertó que Guerrero experimentará cuando menos dos días de lluvias extraordinarias. “En promedio, en los últimos 40 años, en Guerrero llueve entre 300 y 400 milímetros en todo junio. La lluvia que va caer en estos dos días va exceder la lluvia que cae en todo el mes”, avisó.
Vázquez Romaña añadió que la tormenta tropical Boris después que impacte contra la Sierra guerrerense, comenzará a debilitarse el mismo lunes, no sin antes provocar deslaves, inundaciones y otras afectaciones.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) del Gobierno del Estado, informó que la depresión tropical “Dos-E”, presenta vientos sostenidos de 55 kilómetros con rachas de hasta 75 kms., por hora en ambas Costas, al tiempo de hacer un llamado a la población civil a resguardarse y atender los protocolos de emergencia dados a conocer con anticipación y la ubicación de los refugios.
Este primer llamado de alerta por las autoridades de Protección Civil de los tres órdenes de gobierno, tiene el objetivo que la población asuma las medidas de protección y seguridad familiar, a efecto no sufran consecuencias lamentables, en caso que el fenómeno natural desate su furia más allá de los pronósticos oficiales, como ha sucedido con huracanes recientes.
Siempre se habla de una nueva cultura de prevención civil sin que se conozcan avances de madurez en la materia. Sin embargo, se viene apreciando en la rehabilitación de edificios y viviendas la aplicación de materiales para la construcción y mantenimiento de mayor resistencia y calidad, capaces de soportar los embates de los fenómenos hidrometeorológicos.
Después de difundidas las alertas oficiales corresponde a las familias de las Costas y la Sierra guerrerenses, asumir las medidas adecuadas para no resultar afectadas por las inclemencias de la naturaleza, que castiga severamente cuando se hace caso omiso a las advertencias emitidas por las autoridades gubernamentales.
