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Ciudad de México, Vertiginosamente, las motos y sus millones de conductores se han convertido en los últimos años en protagonistas de una nueva cultura de movilidad que incluye cambios en el mercado laboral, impactando la convivencia vehicular y vial de los mexicanos.
La defensa de este medio de transporte ahora en auge, en ciudades y zonas rurales se ha hecho sentir en la Cámara de Diputados, a donde organizaciones de conductores de varias entidades reclaman leyes, políticas públicas y medidas que frenen la estigmatización que, señalan, pretende convertirlos en únicos responsables de los accidentes viales, también en aumento.
«Mi sobrino murió en un accidente, en Viaducto Tlalpan, porque una camioneta de las que están limpiando las vías se atravesó. Falleció junto con su pareja y aún no hay justicia. Y así pasa diario con muchos motociclistas”, contó el activista Raúl Olguien a los integrantes de la Comisión de Movilidad».
Pionero en la defensa de derechos desde hace 21 años, Sergio Soto dijo a los legisladores sentirse orgulloso de pertenecer a lo que ahora se considera el movimiento motociclista mexicano que suma a decenas de organizaciones con un mismo fin: bajar la siniestralidad creciente.
“Se fractura el tejido social, se acaban familias, el dinero, el ser humano. Pierden la vida amigos, hermanos. Y si no tienen, hoy le llamamos ‘la fortuna de fallecer’, porque quedan en silla de ruedas, imposibilitados, es una desgracia ir a hacer colectas para llevar un poco de tranquilidad”.
Frente a esta realidad, la diputada Patricia Mercado (MC), presidenta de la Comisión de Movilidad, informó: “Vamos a legislar, porque sí estamos perdiendo muchas vidas. Son muertes que pueden ser evitables y las motos llegaron para quedarse y para transformar la vida de las comunidades y la vida de las ciudades”.
Motos en 23% de siniestros de tránsito en México
Estimaciones basadas en cifras oficiales y tendencias de los últimos años señalan que actualmente circulan en el país 11 millones 628 mil 192 vehículos de motor registrados, en contraste con los 10 millones 203 mil 742 que se calculan había en 2025.
Lo que sí es un dato confirmado es que 22.96% de los siniestros de tránsito registrados en 2024 tuvieron involucrada una moto. Se trató de 86 mil 124 accidentes de un total de 374 mil 949 que ocurrieron ese año.
El porcentaje, sin embargo, era de 13.91% en 2018, con una cifra de 50 mil 834 accidentes con motos incluidas, de un total de 365 mil 281 situaciones viales adversas.
«Es el usuario más vulnerable y, lamentablemente hoy, están incrementándose las pérdidas humanas por el uso de la moto y definitivamente hay que actuar en consecuencia”, reconoció Paola Gómez Martínez, directora de Movilidad de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).
Entre 2018 y 2024 el parque vehicular de motocicletas en México aumentó en casi 5 millones de unidades, una demanda que ha ido acompañada del alza en la siniestralidad vial asociada a este modo de transporte.
Piden parar muertes y estigmatización de motociclistas
Este fenómeno global y nacional es una respuesta a la ineficiencia del transporte público, los altos costos de acceso al automóvil, los tiempos prolongados de traslado y las condiciones de inseguridad en el espacio público.
En 2018 se registraban 4 millones 80 mil 152 motocicletas en circulación, mientras que para 2024 la cifra alcanzó 8 millones 953 mil 446 unidades, lo que representa un incremento de 4 millones 873 mil 294 motocicletas en apenas seis años.
El aumento refleja también cambios en el uso de la motocicleta como herramienta para el desarrollo de actividades económicas, particularmente en los servicios de reparto.
Al recordar que, con la reforma que reconoce derechos laborales a los repartidores, los patrones tienen la responsabilidad de su capacitación y seguridad, Sergio Guerrero de la Unión Nacional de Trabajadores de Aplicaciones (UNTA), se refirió a la importancia de que las plataformas digitales colaboren con proveerles equipos y apoyar la infraestructura que así lo garantice.
Para Patricia Mercado, es importante legislar para salvar vidas, pero también para ayudar a que la sociedad se retire de la estigmatización, porque actualmente, describe, el malo es el motociclista, como si se tratara de un delincuente. “Es muy maltratado en la vía pública”.
Resume la legisladora una reiterada solicitud de las organizaciones: frenar las medidas punitivas que pretenden que porten chalecos o cascos con su nombre.
Esa es la aspiración: una ley que, sin criminalizar a los conductores, establezca la obligatoriedad de seguro de responsabilidad civil, casco, capacitación, licencia; que, en las empresas, la venta no sea indiscriminada. “No se trata de una licuadora o de una plancha”, señala Mercado.
Y un pendiente relevante: fortalecer la policía de tránsito con reglamentos municipales que impulsen la convivencia vial pacífica, ordenada, con respeto a los derechos de todo tipo de movilidad.
