Por: Francisco Lara Balderas

“LA CORRUPCIÓN somos todos”. En 1976, durante su campaña por la Presidencia de la República, José López Portillo, entonces candidato del todopoderoso PRI acuñó el lema “La solución somos todos”. Sin embargo, la vox populi inmediatamente la hizo suya para burlarse del poder y le cambió una palabra: “La corrupción somos todos”. 50 años después la frase del pueblo mexicano está más vigente que nunca, incluso con el gobierno de la Cuarta Transformación, que lleva 8 años en el poder. Pruebas existen muchas, pero la más reciente llama la atención por tratarse de un programa (noble) de becas, que debe ser para apoyar a los estudiantes. Resulta que una auditoría de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno a los programas de becas “Benito Juárez” detectó pagos por 592.3 millones de pesos a 67 mil 142 estudiantes cuyos datos no se validaron ante el Registro Nacional de Población, en los ejercicios 2024 y 2025. El informe forma parte de las irregularidades por al menos 5 mil 639 millones de pesos en el ejercicio de recursos públicos federales, entre ellas pagos sin comprobar, obra pagada y no ejecutada y sobreprecios, que la dependencia observó en sus auditorías de 2025, según un recuento con datos del Informe del Resultado de la Fiscalización 2025. En el caso de las becas, la auditoría también encontró que en 2024 el Banco del Bienestar no entregó 95 mil 960 tarjetas, de las cuales 94 mil 251 aparecían como activas, pese a que la norma establece que el banco las activará “una vez que las personas beneficiarias hayan recibido sus tarjetas bancarias”. A mil 78 de esas cuentas se les dispersaron 8.6 millones de pesos. Además, otros 8.5 millones se pagaron a mil 376 alumnos de escuelas no prioritarias………. CORRUPCIÓN siempre ha existido en México, y era atribuida principalmente a los gobiernos priistas, pero se supone que se acabaría con “el cambio” en el año 2000, cuando llegó a la Presidencia de México el panista Vicente Fox. No sólo no se acabó (la corrupción), sino que aumentó y siguió en los sexenios de Felipe Calderón (del PAN) y de Enrique Peña Nieto (del PRI, que regresó al poder en 2012). En 2018 llegaba “la esperanza de México”: Morena con su líder y fundador, Andrés Manuel López Obrador, para hacer un gobierno diferente, un gobierno para el pueblo, sin corrupción, incluso AMLO siempre decía que iba a barrer las escaleras de la corrupción de arriba hacia abajo para que se acabara de tajo. Sin embargo, parece que Obrador no tuvo las suficientes escobas para hacer ese barrido, o fueron muchas las escaleras (corruptas). Lo cierto es que muchos morenistas en el gobierno de los tres órdenes y como legisladores resultaron más corruptos que los priistas y panistas juntos. Las pruebas ahí están, presentadas por la propia Auditoría Superior de la Federación. Y los de la corrupción en las becas sólo en la punta del Iceberg. Los casos son muchos y, como dice el clásico de moda en las redes sociales, “así no se pinches puede”……… SIMPLE dato: En Iguala el morenista José Socorro Peralta Nava y su familia son los claros ejemplos de la corrupción guinda. ¡Hasta con los pagos de marcha se quedaban! Y hay testimonios y muchas pruebas……… PUNTO.