Por: Ricardo Castillo Barrientos
Desde que tengo memoria en las lides periodísticas y políticas nunca había existido un caso y una petición específica como la exigencia del senador con licencia indefinida, Félix Salgado Macedonio, a la presidenta de MORENA, Ariadna Montiel y a Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión de Elecciones, dirigentes máximas del CEN.
La petición de Salgado Macedonio es propia de la demencia senil que le acompaña a los 70 años de edad, fuera de la cordura y del racionalismo que debe poseer un representante popular de alto rango.
Debido a la disposición estatuaria del partido en el poder contra el nepotismo, le prohibió participar en el proceso interno de selección para la Coordinación Estatal, -antesala de candidatura a la gubernatura- el belicoso político calentano viene disparando ráfagas envenenadas contra la dirigencia nacional y a Beatriz Mojica, Coordinadora Estatal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, con el objetivo de medir su posicionamiento para a demostrar que en Guerrero “solo sus chicharrones truenan”.
Por lo tanto, Félix Salgado exige se realice y publique una “encuesta espejo”, a efecto de “una salida digna”, aunque no tenga validez oficial. Entonces nos podríamos preguntar: ¿para qué hace la burda demanda?. En primer término raya en su egocentrismo: “A lo mejor es como una salida digna, hermosa, bonita…”
El fondo de su petición tiene el propósito indudablemente ejercer presión contra el Comité Ejecutivo Nacional, a efecto le cedan el mayor número de posiciones políticas: diputaciones federales, presidencias municipales, sindicaturas, regidurías y diputaciones locales, en el proceso interno que se está llevando a cabo, tendiente al proceso electoral de 2027.
El controvertido político de Las Querendas, padre de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, tiene la meta de continuar detentando el poder público más allá de la actual administración estatal y de la senaduría de la República, y así erigirse el principal personaje caciquil del estado de Guerrero, ejerciendo el poder político hasta donde se lo permitan las autoridades electas al margen de su influencia.
Félix Salgado Macedonio se vanagloria de arrastrar grandes multitudes en sus magnas concentraciones, cuando es notorio y publico la asistencia obligatoria de casi 10 mil empleados y funcionarios del Gobierno del Estado, contratados durante los primeros cinco años de la gobernadora Salgado Pineda, so pena del despido inmediato.
Sin embargo, Salgado Macedonio ha sorprendido e impresionado a Ariadna Montiel y a Citlalli Hernández, que mueve a las masas guerrerenses a su libre antojo, cuando la realidad dice lo contrario, quedando manifiesto en la elección de 2024, en la cual obtuvo casi medio millón de votos abajo de Claudia Sheinbaum, en su reelección al Senado. A estas alturas la figura política del otrora “Toro sin Cerca”, se ha venido degradando, ganándose la animadversión y el repudio popular.
