Vicky Barrios
Iguala, Guerrero, Sept. 30.- Con diversas actividades religiosas y culturales se llevó a cabo este martes la festividad de San Miguel Arcángel, en el templo dedicado a su nombre, donde también se encuentra el convento de las monjas.
Las actividades comenzaron a las 6:00 de la mañana y, a las 7:00 horas, se entonaron las tradicionales mañanitas con acompañamiento de mariachi.
Al mediodía se celebró una misa de Acción de Gracias y, posteriormente, se ofreció comida y aguas frescas a los asistentes, aportadas por personas altruistas. A la 1:00 de la tarde se presentó nuevamente un mariachi en el interior del templo de San Miguel.
A las 6:00 de la tarde se celebró la misa en honor a San Miguel Arcángel, presidida por el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández.
Al término de la celebración religiosa se llevó a cabo una verbena popular, que concluyó con la quema del tradicional castillo y toritos.
La tradición de las cruces de pericón
De acuerdo con la tradición popular, la noche del 28 de septiembre, víspera de la fiesta de San Miguel Arcángel, “el diablo anda suelto”. Según la creencia, durante esa noche el diablo aprovecha para hacer maldades mientras San Miguel se prepara para su celebración.
Por ello, algunas familias colocan cruces elaboradas con flores de pericón en puertas, ventanas, negocios y vehículos, como símbolo de protección para impedir que el mal entre a los hogares.
Los Santos Arcángeles
Este 29 de septiembre, la Iglesia Católica celebra la fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel, cuyos nombres y misiones aparecen en la Sagrada Escritura. De acuerdo con la tradición cristiana, cada uno fue enviado por Dios para cumplir una misión particular dentro de la historia de la salvación.
San Miguel, cuyo nombre significa “¿Quién como Dios?”, es presentado como defensor frente al mal y jefe de los ejércitos celestiales.
San Rafael, cuyo nombre significa “Dios sana” o “medicina de Dios”, es conocido por su papel de acompañante de los caminantes y peregrinos, así como por su misión relacionada con la sanación.
San Gabriel, cuyo nombre significa “fortaleza de Dios”, fue enviado para anunciar a la Virgen María que sería la Madre del Salvador.
