Sector 7

Sep 25, 2026

Las relaciones culturales

Por: José I. Delgado Bahena

Ahora que se acerca el Festival Cultural Yohuala 2026, que me han invitado a participar en la presentación de mi obra, y que aprovecharé para dar a conocer mi más reciente novela: La muerta, he reflexionado en que estas oportunidades se me dan gracias a que, desde que me jubilé, me propuse relacionarme con gente de la cultura en Iguala; entonces, mi trabajo, como creador y promotor cultural, ha sido lo que me ha abierto las puertas en muchas de las actividades y de los eventos que en mi municipio se realizan.

Es que, siempre me ha gustado relacionarme con personas que tengan inquietudes por el arte, generalmente la literatura; pero, por supuesto, mi cercanía es, también, con pintores, músicos, declamadores y con quien tenga interés por desarrollar alguna habilidad en la que pueda mostrar su talento y su sensibilidad.


Aquí, en Iguala, he encontrado grandes amigos a los que el arte nos ha hecho afines. Sin embargo, debo agradecer a quienes me han permitido su amistad, simplemente porque nuestra vía de escape es la cultura y el conocimiento en general.


No nombraré a nadie, cualquiera que me conozca sabe que las conversaciones y las convivencias, los saludos y los abrazos, sobrellevan un sinfín de emociones al hallar empatía en sus palabras, en sus gestos, en sus respuestas; pero esto solo se logra entre quienes hay similitud de perspectivas.

La individualidad muere cuando se siente la necesidad de la comprensión, de la solidaridad y el apoyo; porque así es: el colectivo garantiza el logro de los objetivos comunes. Quien no lo entiende, se aísla y, generalmente, se hunde en el olvido, ya que, sin duda: el ser humano es sociable por naturaleza.

Solo que, para que estas relaciones superen las lógicas diferencias de personalidad, son necesarias dos condiciones: la comunicación y el respeto.


Es importantísimo que, ante cualquier opinión diferente, se manifiesten las ideas libremente, y con respeto. De no ser así, se cae en el abismo de las malas interpretaciones en las que se hacen juicios equivocados y, a veces, mal intencionados, que matan los buenos propósitos y los sepultan en el terreno de la indiferencia.


Y qué bueno: más vale quedarse indiferentes ante las actitudes que no corresponden a la voluntad genuina del colectivo. Es decir: anteponer los objetivos de los más, y abandonar a los de los menos; porque la vida, y el camino de la vida, así es: seguir hacia adelante por sobre las piedras que tratan de obstaculizar el desarrollo armónico del individuo.


Debemos, entonces, recordar que quien está a nuestro lado, es la persona que Dios nos ha puesto en nuestro camino para sonreír, para respirar, para compartir y soñar juntos; sea un amigo, nuestra pareja sentimental, nuestros padres, nuestros hijos, maestros, hermanos, compañeros de trabajo o de actividad social, ellos son con quienes, bien o mal, tenemos que estar en esta vida, por eso deben ser las personas más importantes y a quienes debemos entender y aceptar, comprender y tolerar, querer y abrazar.


Quienes nos dedicamos a alguna actividad social, como: el arte, la educación, la cultura o la religión, desarrollamos una mayor sensibilidad y nos afectan más los problemas de los demás; entonces, con una visión de hermandad, nos acercamos y ofrecemos nuestro apoyo solidario y desinteresado, sabiendo, de antemano, que algún día podríamos estar en su lugar.


Así es esto. Así es la ruta de la construcción de la personalidad del ser humano-humano. Es decir: el que se rige por los sentimientos y deja fluir sus emociones libremente, sin egoísmos, ni conductas mezquinas, sin ataduras de ninguna índole (económicas, políticas, religiosas), solo pensando en vivir para extender la mano que ayuda, y para buscar el fin que todo individuo debe perseguir: la felicidad.


Le invito a que se acerque a los eventos que se realizarán en estas fechas, en el marco del Festival Yohuala 2026 y, si puede, nos acompañe el sábado 3 de octubre, en el Museo de la Bandera, a las 5 de la tarde, en la presentación de mi nueva novela.