IRZA
Chilpancingo, Gro., La Fiscalía General del Estado (FGE) presentó “avances” por los hechos violentos ocurridos en Mochitlán y Quechultenango la apertura de cuatro carpetas de investigación y la revisión de tres vehículos oficiales con impactos de bala, pero no cita la retención, desarme y encierro de 29 elementos de seguridad.
En un comunicado difundido este viernes, la representación social informó que abrió dos carpetas por las lesiones causadas a dos hombres durante los acontecimientos registrados el jueves en Mochitlán.
No identificó a los lesionados ni precisó si son civiles o servidores públicos. El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, informó antes que fueron dos civiles los que sufrieron «heridas leves», pero la FGE no aclaró si son las mismas personas.
Trevilla Trejo también confirmó que un teniente coronel recibió un machetazo en una mano y que un sargento y un soldado fueron golpeados. Ninguna de estas agresiones contra integrantes del Ejército aparece en el comunicado de la FGE.
La FGE informó que por los hechos de Quechultenango se abrió otra carpeta por daño a la propiedad, ataques a las vías de comunicación y lesiones en agravio de cinco policías estatales.
Una cuarta investigación corresponde a tentativa de homicidio, daño a la propiedad, robo, ataques a las vías de comunicación y lesiones contra tres integrantes de la Guardia Nacional durante los acontecimientos de Mochitlán.
La representación social aseguró que no ha recibido denuncias relacionadas con civiles muertos o lesionados en Quechultenango, pero no precisó si realizó diligencias en la zona o en hospitales para descartar la existencia de más víctimas.
También reportó que tiene a disposición tres vehículos oficiales con impactos de bala, aunque no dio a conocer resultados periciales ni datos que permitan identificar a los responsables. Tampoco informó sobre personas detenidas, órdenes de aprehensión, cateos o armas aseguradas.
El comunicado no cita que 29 elementos del Ejército, la Guardia Nacional y la Policía Estatal fueron retenidos, desarmados y encerrados durante varias horas en la Comisaría Municipal de Quechultenango por pobladores encapuchados.
Los uniformados fueron liberados poco antes de las 18:00 horas del jueves, después del ingreso de un amplio dispositivo de fuerzas federales y estatales y del sobrevuelo de un helicóptero, tras un diálogo de un mando de la Guardia Nacional, el secretario de Seguridad Pública de Guerrero, Daniel Antonio Ledesma Osuna, y el subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno, Francisco Rodríguez Cisneros con el alcalde perredista de Quechultenango, David Astudillo Morales, quien en entrevista dijo que no querían una mesa de negociación, que lo que querían era entrar por los elementos retenidos.
