IRZA
Chilpancingo, Gro., Los 29 elementos de corporaciones estatales y militares que permanecían retenidos por pobladores encapuchados en Quechultenango fueron liberados poco antes de las 6:00 de la tarde de este jueves, después del ingreso de un fuerte operativo de seguridad a la cabecera municipal.


Tras recuperar a los uniformados, el convoy de las fuerzas federales y estatales salió del municipio con dirección a Chilpancingo.


La liberación ocurrió después de que decenas de elementos del Ejército, de la Guardia Nacional, Policía Estatal y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal avanzaron hacia la cabecera municipal en numerosas unidades.


El dispositivo estuvo acompañado por vehículos blindados y el sobrevuelo de un helicóptero de las Fuerzas Armadas.


Hasta antes de la liberación no existía una cifra definitiva sobre el número de retenidos. El subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, había informado inicialmente que eran 19 integrantes de diferentes corporaciones, sin precisar de cuáles.


Sin embargo, durante el avance del operativo se reportó que el número ascendía a 29. Esa cifra quedó establecida tras la liberación de los elementos.


A las 5:42 de la tarde, el presidente municipal de Quechultenango, el perredista David Astudillo Morales, tras salir de un encuentro con autoridades estatales, entre ellas Francisco Rodríguez Cisneros y mandos militares y de seguridad pública, informó que las corporaciones habían decidido ingresar por su personal.


El alcalde señaló que las fuerzas de seguridad no querían establecer una mesa de diálogo y pretendían entrar directamente por los uniformados retenidos.


“No quieren el diálogo, una mesa de diálogo; ellos quieren entrar solamente por su personal”, manifestó.


Astudillo Morales aseguró que los integrantes de las corporaciones se encontraban bien y no habían sido golpeados.


“Les hemos dicho que su personal está bien, no hay golpeados, no hay nada y pueden entrar en el momento que quieran”, expresó.


Cuando el reportero le preguntó si las corporaciones ya habían decidido ingresar, el alcalde respondió: “Nosotros no tenemos problema”.


El edil también señaló que las fuerzas de seguridad llevaban dos años instaladas en el municipio y que durante ese tiempo habían mantenido comunicación y coordinación con el Ayuntamiento. Se refería a los 29 elementos que habían sido retenidos en el Gimnasio Municipal, donde, incluso, tenían su campamento.


“Llevan dos años aquí instalados y nunca hemos tenido problemas; al contrario, siempre ha habido una buena relación, una buena comunicación y nos hemos ayudado”, sostuvo.


Los 29 elementos habían sido retenidos en el Gimnasio Municipal por pobladores después de la confrontación registrada durante el ingreso de un primer operativo a Quechultenango, en hechos en los que, además, les quemaron una patrulla y vandalizaron otras tres. Versiones recabadas en la zona señalaron que los uniformados también fueron desarmados, aunque ninguna autoridad informó si el armamento fue recuperado.


La jornada de tensión comenzó al mediodía, cuando decenas de habitantes bloquearon la entrada a la cabecera municipal y la carretera Mochitlán-Quechultenango para impedir el avance de elementos del Ejército, Guardia Nacional, Policía Estatal y Fiscalía General del Estado.


Urvans del transporte público de la ruta a Chilpancingo fueron atravesadas sobre la carretera y utilizadas como barrera. Varias de esas unidades resultaron dañadas durante la confrontación.


Decenas de pobladores, algunos encapuchados y armados con palos y varillas, se concentraron en el acceso al municipio.


Después de la confrontación, un mando militar dialogó con los civiles a un costado del Gimnasio Municipal. El jefe castrense pidió la presencia de las autoridades municipales para que explicaran los motivos por los que se oponían al despliegue.


Durante la conversación, los inconformes afirmaron que la presencia de las corporaciones no llevaba tranquilidad al municipio y acusaron presuntos robos y extorsiones cometidos durante operativos anteriores.


El mando militar les pidió presentar pruebas y fundamentos para sostener esos señalamientos.


Posteriormente, los pobladores encapuchados incendiaron una patrulla de la Policía Estatal en el exterior del Gimnasio Municipal, otras tres unidades oficiales fueron vandalizadas y retuvieron a los 29 elementos.


Reportes preliminares señalaron que, durante la confrontación previamente registrada sobre la carretera de Mochitlán a Quechultenango, al menos ocho civiles resultaron heridos y dos personas murieron por disparos de arma de fuego, además de que unidades tipo Urvan de transporte público resultaron con daños presuntamente producidos por proyectiles de armas de fuego y otros golpes. Hasta el cierre de esta información ninguna autoridad había confirmado oficialmente ese balance.


Después de la liberación de los 29 elementos, las corporaciones comenzaron a retirarse de Quechultenango en convoy hacia Chilpancingo.


Tampoco se informó oficialmente sobre las condiciones en las que fueron liberados, si recuperaron la totalidad del armamento que presuntamente les fue retirado o si existen personas detenidas por los hechos.


Con base en las declaraciones del subsecretario de Desarrollo Político y Social de la Secretaría General de Gobierno de Guerrero, Francisco Rodríguez Cisneros, “este recorrido que estaba realizando el personal hoy por la mañana, lo hace todos los días y nos llama mucho la atención que el día de hoy, se generara esta situación, cuando los presidentes municipales, tanto de Quechultenango como de Mochitlán, participan en la Mesa Regional; ellos saben que se están haciendo estas acciones de manera permanente y son recorridos, no es ningún operativo especial, no venían a detener a nadie, estaban haciendo un recorrido ordinario que hace la Base de Operaciones Interinstitucionales con la finalidad de garantizar seguridad, establecer la paz”.


Reiteró que “no estaban haciendo un operativo en especifico como tal, si no más bien, siendo parte de un operativo integral que venimos manejando desde hace algunos meses, pero que, además, fue a petición también de los propios presidentes municipales”.