Lic. Agustín Yáñez Delgadillo

Por: José Rodríguez Salgado

Un recuerdo para el profesor José Amador Gil, ex director de Educación Pública en Nayarit. Respetuosamente.

En seguimiento a las evocaciones de quienes han servido a la educación pública, hoy corresponde tocar la vida y obra del Lic. Agustín Yáñez Delgadillo, titular de la Secretaría de Educación Pública en el sexenio de licenciado Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970). Nació en Guadalajara, Jal., el 4 de mayo de 1904 y falleció en la Ciudad de México el 17 de enero de 1980. Fue hijo del matrimonio formado por el señor Elpidio Yáñez y María Santos Delgadillo. La señora Olivia Ramírez Ramos, fue su cónyuge. Tuvieron dos hijas: Beatriz y María de los Ángeles Yáñez Ramírez. Se conocen pocos datos de sus padres sólo que eran provincianos de Yahualica, lugar que tiempo después reflejó en muchos de sus textos.

Los primeros años de educación transcurrieron en Guadalajara, posteriormente viajó a la capital del país, después de haber recibido el grado de Licenciado en Derecho por la Escuela de Jurisprudencia de Guadalajara (1920). En México cursó estudios de filosofía en la UNAM. Entre 1932 y 1934 estuvo a cargo de la Dirección de Radio de la SEP. Mucho antes de terminar sus estudios universitarios en Guadalajara, Yáñez fue docente en varias instituciones. Vale recordar que dirigió la Educación Pública en el estado de Nayarit. Fue también Rector del Instituto Científico y Literario de Tepic;


Ya en México obtuvo la Maestría (1951) en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ahí dio clases de español y literatura. Fue Jefe del Departamento de Bibliotecas y Archivos Económicos de la Secretaría de Hacienda (1934-1952); Coordinador de Humanidades de la UNAM. Entre 1953 y 1959 desempeñó el cargo de Gobernador de Jalisco y de 1964 a 1970 fue Secretario de Educación Pública.

También fue Consejero de la Presidencia de la República (marzo de 1959-septiembre de 1962), Jefe de la Delegación ante la XI Asamblea General de la UNESCO (París 1960). Subsecretario de la Presidencia (1962-1964), Presidente de la Comisión Nacional de los Libros de Texto Gratuitos (1977). Fue miembro del Seminario de Cultura Mexicana y Director de la Academia Mexicana de la Lengua. Desde 1952 perteneció a El Colegio Nacional. Su paso por la SEP quedó marcado por una espléndida labor técnica y administrativa. Se implantó el Programa “Aprender Haciendo y Enseñar Produciendo”, se crearon 9 mil 900 escuelas (jardines de niños, primarias, secundarias, preparatorias, vocacionales, técnicas y tecnológicos); se distribuyeron 292 millones de libros de texto; se introdujo la enseñanza por televisión y se fundó la Academia de Artes.

Durante su gestión se aumentó la partida presupuestal para el sector educativo; se estableció un programa vocacional entre los universitarios. Reorganizó los Centros de Enseñanza en el Instituto Politécnico Nacional y la Escuela Normal Superior de México. Puede afirmarse a título de conclusión que se preocupó porque el sector educativo trabajara con constancia y pasión, para lograr mejores resultados.


Su obra literaria incluye novelas, cuentos, ensayos, discursos y crítica literaria. Entre sus libros más conocidos se encuentran “Al filo del agua” (1947), “Ojerosa y pintada” (1960), “Las tierras flacas” (1962), “Tres cuentos” (1964) y “Las vueltas del tiempo” (1975). En 1973 fue galardonado con el Premio Nacional de Letras. Tanto sus novelas como sus relatos parten de la gran Corriente Realista que caracterizó a la narrativa mexicana a finales del siglo XIX y principios del XX, que incluye a figuras como José Tomás de Cuéllar, Manuel Payno, Heriberto Frías y Mariano Azuela.

El escritor Yáñez enriqueció esta corriente al integrar muchos de los recursos técnicos y estilísticos de la vanguardia europea y estadounidense. Se sumó a la obra renovadora que en su época emprendieron novelistas como Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier, Leopoldo Marechal y José María Arguedas y que culminó con el boom de la literatura hispanoamericana de los años sesenta.


“Al filo del agua” está considerada junto a “Pedro Páramo” de Juan Rulfo y “Los de abajo” de Mariano Azuela una de las mejores novelas mexicanas del siglo XX. Se ubica en un pueblo de Jalisco en vísperas de la Revolución y muestra la vida cotidiana en el lugar y la manera en que ésta se ve alterada por el movimiento armado.


Sin duda Agustín Yáñez, es una gran figura de la educación y la cultura nacional.


Junio 25 de 2026