¿EL SOCIALISMO CUBANO SE TOMA SU PURGANTE?
Por: Teodoro Rentería Arróyave
Ante la realidad que vive y afronta la querida y admirada Cuba, este espacio, a partir de ahora, es de nuestro gran amigo y reconocido colega Ricardo Ronquillo Bello, presidente de la Unión de Periodista de Cuba, UPEC, elegido en el Congreso Continental de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP, que con gran éxito recientemente celebramos en Cuernavaca, Morelos, México, como uno de los cinco dirigentes que en forma horizontal lideran ahora a nuestro ente gremial. Este es su valienrte artículo analisis que se titula como se ilustra esta entrega.
Por razones de espacio y tiempo lo hemos dividido en tres entregas, nosotros soló agregamos unas apostillas como la anterior, no sin antes afirmar que todo esto se debe, aunque no lo dice el autor, al criminal embargo económico impuesto por Estados Unidos que, desde hace más de 6 décadas, diezma y frustra el desarrollo de la mayor de las Antillas, además de resaltar la valentía moral del gobierno revolucionario de reconocer errores que obligan al cambio. Textual:
“Hace varios años, mientras ocurría una de las crisis cíclicas del capitalismo, le escuché decir al destacado analista Osvaldo Martínez Martínez, quien entonces se desempeñaba como presidente de la Comisión Permanente de Asuntos Económicos de nuestro Parlamento que, con aquella recesión y el ajuste correspondiente, el “capitalismo se tomaba su purgante”.
En otras palabras, se limpiaba de una de sus ingestas, rectificaba sus mecanismos para avanzar a su fase superior de expoliación y sometimiento. Las crisis capitalistas, vistas así, por quien fuera reconocido director del Centro de Estudios de la Economía Internacional, era la forma de rectificación del sistema.
Concentrados en mirar críticamente al oponente humanitario, no siempre los que defendemos una alternativa viable miramos la paja en el ojo propio, o estamos tan abiertos para reconocer las crisis nuestras, sobre todo en sus profundidades. Mucho menos admitimos que, de este lado, de vez en vez, y a veces con desenlaces lamentables, también nos vemos precisados a ingerir nuestros purgantes. De esas cucharadas -en ocasiones cucharadotas no siempre agradables al paladar de nuestros sueños y apetencias sociales y políticas-, depende también nuestra capacidad de rectificación y de renovación.
Lo primero que debemos reconocer es que el castigo colectivo, la reconcentración criminal a la que nos somete la actual administración neofascista de Estados Unidos, llegó en un momento de profundo ajuste del modelo socialista cubano.
Ese ajuste, que comenzó por perfilarse en el 6to. Congreso del Partido Comunista y que cuajó en la segunda Constitución tras el triunfo de la Revolución -la aprobada en 2019- tiene su capítulo más radical con las transformaciones económicas y sociales que acaban de someterse al análisis del Pleno Extraordinario del Comité Central del Partido y de la 3ra. Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular.
Si algo debemos admitir es que desde el 6to. Congreso del máximo ente político del país hasta en estas duras horas, muy duras por cierto, y de prueba para el pueblo cubano y su proyecto histórico de independencia y libertad con justicia social, no admitíamos la magnitud real de nuestras deformaciones estructurales y el alcance altamente corrosivo del purgante que debíamos ingerir como sociedad, ya no solo frente a las deformaciones internas, sino además ante la criminalidad, amplitud y magnitud del aislamiento que impone hoy el cerco genocida externo.
Ese tiempo de maduración, por supuesto, ha tenido un costo, que se lamenta en sus múltiples derivaciones, pero la Revolución está en el poder, tiene una obra construida de enorme valor justiciero, real y simbólico, y cuenta con la capacidad de afrontarlo siempre que las decisiones técnicas encuentren su justo correlato en lo acertado de la política.
Cierto culto a la dureza, la inflexibilidad y la intolerancia, condicionada por las propias circunstancias de agresión en que debió sobrevivir el país, los errores de visión y cálculo en distintos ámbitos, y hasta por inflamaciones de idealismo, como reconoció en su momento el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, sirvieron de pasto a la burocratización desmedida y a otras ‘desmedidas’ que ahora pretendemos zarandear con el calado y la profundidad que nunca hubiéramos imaginado en otras circunstancias con las transformaciones anunciadas.
Con la condena a la parálisis con la saga agresiva del imperialismo no puede dejar de reconocerse el acento en promover los incentivos, en vez de las prohibiciones, en las políticas públicas que remodelan el proyecto socialista con los anuncios recientes.
Otro de los atributos que se le pueden señalar, con independencia de los peligros y amenazas que suponen -la integralidad y magnitud de los cambios que implican del contrato social de la Revolución- es el de buscar devolverle a esta uno de sus sentidos fundacionales: el de abrir oportunidades, muchas oportunidades, aunque el sentido de estas pueda resultar contradictorio con algunas de las más puras aspiraciones socialistas.
Cuando las revoluciones persisten en crear incentivos, en vez de generar prohibiciones, alcanzan una fórmula especial de perdurabilidad, refería hace unos años, cuando todavía no se veían claramente las salidas a esta contradicción, cuyas delicadas consecuencias se pagaron con creces en otras experiencias socialistas. CONTINUARÁ.
Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Presidente de honor de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com
