Servicios AINI


Ciudad de México, Agosto 12.- El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) infecta a millones de personas en todo el mundo. Incluidos miles de niños (aproximadamente más de 120,000), que nacen portando el virus, contagiados durante el parto o más delante, en el periodo de lactancia.


Para estos niños, significa que deberán tomar una terapia basada en antirretrovirales por el resto de su vida. No obstante, esta puede ser de difícil acceso para algunas personas, ya sea por disponibilidad o por recursos económicos. Por ello, es que la ciencia sigue buscando un tratamiento al que sea más fácil acceder, pero con mayor eficacia.


Gracias a esto, un equipo de científicos de la Universidad de Salud y Ciencia de Oregón (OHSU) ha encontrado una posible nueva forma de tratar el VIH en recién nacidos. Este tratamiento podría ser capaz de eliminar el virus del organismo de manera definitiva.


Microbiology, ha dado a conocer que un tratamiento combinado de tres vías, administrado durante los primeros tres días de vida y a lo largo de algunas semanas fue capaz de eliminar completamente el VIH.


Dicho tratamiento no se aplicó en recién nacidos humanos, sino en un modelo primate. Sin embargo, la eficacia de estas pruebas abren la puerta para que este enfoque pueda dirigirse hacia bebés humanos.


Los investigadores probaron tres tratamientos distintos que fueron administrados durante algunas semanas. Se trató de anticuerpos neutralizantes, terapia antirretroviral estándar y un anticuerpo monoclonal experimental denominado leronlimab.


Cada uno de los fármacos anteriores ya se habían probado de forma individual, sin ningún éxito al eliminar permanentemente el virus. «Lo realmente emocionante es que podría pasar inmediatamente a ensayos clínicos para eliminar la infección por VIH en recién nacidos».

Afirmó el coautor principal, Jonah Sacha, quien ha trabajado en el desarrollo de leronlimab, diseñado para bloquear la entrada del VIH en células inmunitarias a través de una proteína llamada CCR5.


Los investigadores todavía no saben exactamente cómo es que este enfoque funciona, pero los investigadores Sacha y Nancy Haigwood, coautora del estudio, afirman que es mucho más efectiva que los tratamientos por separado. Al parecer, la clave está en la capacidad del leronlimab de evitar la entrada del VIH a las células inmunitarias.

«Por razones que desconocemos, el VIH prefiere usar los receptores CCR5 para infectar las células». Explicó Sacha. «Al bloquear el acceso, es como si se evitara que el fuego se propague».

Pero Haigwood utiliza un ejemplo diferente: compara la terapia antirretroviral con cerrar un grifo, limitando la capacidad del virus de replicarse.

Los anticuerpos neutralizantes controlan eficazmente el VIH, reduciendo la carga viral en el torrente sanguíneo. Y el leronlimab impide que los restos del virus infecten las células inmunitarias, por lo que actúa como un sello hermético en una habitación.

La buena respuesta ha generado expectativa en los científicos y buscarán comprobar si es igual de efectivo si se aplica después de las 72 horas después de la infección.

«Solo hicimos pruebas durante tres días», dijo Sacha. «¿Podría funcionar una semana después de la infección? ¿Dos semanas? ¿Hasta qué punto se puede eliminar el virus después de la infección».

Asimismo, trabajarán para llevar este enfoque a pruebas en humanos. Claramente, se aplicaría en humanos adultos recientemente expuestos a la infección antes de que sea viable usar en bebés humanos.