Fernando Polanco Ochoa


Chilpancingo, Gro., Noviembre 6.- Este jueves se registró un nuevo “choque” de posturas entre los diputados Joaquín Badillo Escamila, de Morena, y Erika Guillén Román, del PRD, presidentes de la Junta de Coordinación Política y de la Mesa Directiva del Congreso local, respectivamente, con relación a la suspensión de la sesión del miércoles 4 de noviembre.


Badillo señaló que el “desatino político” de la presidenta de la Mesa Directiva no solo “repercute políticamente” sobre un posible acercamiento entre Morena y PRD para los comicios del 2027, y, además, genera desconfianza.


Pero la legisladora perredista pidió respeto y llamó a todas las fuerzas políticas a politizar la suspensión de la sesión, tras señalar que su decisión no fue para “desfavorecer a ningún grupo político”, pues se sustentó en la Ley Orgánica del Poder Legislativo.


El miércoles, Erika Guillén, en calidad de presidenta de la Mesa Directiva, suspendió la sesión por falta de quórum, debido a la ausencia de los diputados de Morena, quienes permanecieron en la sala “José Francisco Ruiz Massieu”, ubicada a un costado del salón de pleno, pese a que existieron dos pases de lista consecutivos con recesos de 10 minutos cada uno.


Los diputados del PRI, entre ellos Pilar Vadillo Ruiz, Beatriz Vélez Núñez, Víctor Hugo Vega Hernández y Bulmaro Torres Bérrum, acusaron que los legisladores de Morena no asistieron para esquivar la discusión de varios asuntos del sector Salud en la sesión.


“Desatino político” genera desconfianza


En entrevista radiofónica con Capital Noticas (97.1 FM), Joaquín Badillo insistió en que la diputada Guillén incurrió en una “descortesía” y rechazó que hayan acordado no asistir a la sesión deliberadamente.


Con relación a los acercamientos entre las dirigencias de Morena y PRD para coaligarse hacia la elección del 2027, Badillo acusó que la perredista Guillén “prefiere una alianza con el PRI, PAN y MC; está muy claro, lo dejó muy claro ayer (el miércoles).


Abundó: “la descortesía no fue, pues, en un sentido de: ‘voy a posponer la sesión’; no, fue una descortesía política muy clara desde el corazón de un poder de la presidenta de la Mesa Directiva”.
Sin “tinte partidista” suspensión de la sesión.


Minutos después, entrevistada en el mismo espacio informativo, la diputada Guillén rechazó haber suspendido la sesión por “presiones” de los diputados del PRI, sino por la falta de quórum, prevaleciendo incluso pese a los dos pases de lista consecutivos.


Sostuvo que su decisión no persigue un “tinte partidista” y reiteró que se sustenta en los términos que establece la Ley Orgánica del Poder Legislativo, pero también en el respeto a la institucionalidad y porque no había condiciones para sesionar.


Incluso señaló que hubo un “tiempo de tolerancia” para que los diputados de Morena abordaron sus temas internos, y que personalmente mantuvo comunicación con el presidente de la Jucopo, Joaquín Badillo Escamilla.


Rechazó también la acusación de Badillo sobre su inclinación a favor de las representaciones parlamentarias del PRI, PAN y MC: “De ninguna manera favoreciendo a ninguna expresión política”.