Sector 7

Oct 31, 2026

Halloween en México

Por: José I. Delgado Bahena

Según Wikipedia, Halloween o Hallowe’en, es una fiesta que se celebra el 31 de octubre, víspera de la fiesta cristiana occidental de Todos los Santos. Inicia la conmemoración de Allhallowti de (Tiempo de Todos los Santos), el tiempo del año litúrgico dedicado a recordar a los muertos, incluidos los santos, los mártires y todos los fieles difuntos.


Una teoría sostiene que muchas tradiciones de Halloween se vieron influidas por las fiestas celtas de la cosecha, en particular la fiesta gaélica de Samhain, que se cree que tiene raíces paganas. Algunos van más allá y sugieren que Samhain podría haber sido cristianizado como Día de Todos los Santos, junto con su víspera, por la Iglesia primitiva. Otros académicos creen que Halloween comenzó únicamente como una fiesta cristiana, siendo la vigilia del Día de Todos los Santos. Celebrada en Irlanda y Escocia durante siglos, los inmigrantes irlandeses y escoceses llevaron muchas costumbres de Halloween a Norteamérica en el siglo XIX, y luego, por influencia estadounidense, Halloween se extendió a otros países a finales del siglo XX y principios del XXI.

Entre las actividades más populares de Halloween se encuentran el truco o trato (o el guising y el souling relacionados), asistir a fiestas de disfraces, tallar calabazas o nabos en forma de Jack-o’-lantern, encender hogueras, jugar a morder una manzana, juegos de adivinación, gastar bromas, visitar atracciones encantadas, contar historias de miedo y ver películas de terror o con temática de Halloween. Algunas personas practican las observancias religiosas cristianas de la Víspera de Todos los Santos, como asistir a los servicios religiosos y encender velas en las tumbas de los difuntos, aunque para otras personas es una celebración laica. Históricamente, algunos cristianos se abstenían de comer carne en la víspera de Todos los Santos, una tradición que se refleja en el consumo de ciertos alimentos vegetarianos en este día de vigilia, como manzanas, panqueques de patata y pasteles de alma.

En México, por supuesto, afortunadamente, persiste la tradición de esta celebración, de Días de muertos, a la manera típica de nuestro país, con las ofrendas y la exposición de tumbas en lugares estratégicos de cada municipio, y en los hogares donde se tiene a algún familiar que ya ha fallecido.


En mi pueblo, El Tomatal, esta tradición se contagia entre los habitantes de la comunidad de manera que predomina la solidaridad y la unión de propios y extraños, porque se tienen muchos visitantes.


Para tal efecto de interés colectivo, en las casas donde, en el año reciente ha muerto algún ser querido, se le dedica un arreglo especial, predominantemente alusivo a la fe católica, pero con los elementos que hacen referencia a la tradición generalizada en el país, donde se exponen los alimentos típicos de la temporada y los que le gustaban al familiar fallecido.


Aunado al cariño que se le dedica al montaje por parte de los familiares, en el que por cierto se hace una buena inversión de recurso económico, la gente de la comunidad visita las ofrendas y al mismo tiempo les entregan a los familiares una aportación de pan, cera, flores, fruta y algún otro alimento, como tlascales y calabaza en dulce. La familia corresponde con una gelatina, arroz con leche, calabaza, y hasta pozole.


Es común, pues, ver, a altas horas de la noche, a algunos grupos de personas con su charola en mano dirigiéndose a los hogares donde hay una ofrenda nueva para entregar su aportación para el difunto. Además, llegan visitantes de la ciudad de Iguala y de otros municipios vecinos, sabiendo de los majestuosos montajes que se hacen para representar escenas religiosas en las tumbas que se exhiben en los espacios que las familias eligen de sus casas.


Creo que estas tradiciones y su fundamentación, desde su origen prehispánico, aceptando la influencia de los españoles, al imponernos su religión, es de más valor que el Halloween que muchos grupos juveniles se ocupan en organizar en su celebración más bien para convivir que para recordar a sus seres queridos que ya han muerto.
¿Usted qué opina?