La feria de la bandera
Por: José I. Delgado Bahena
Hace como un mes descubrí, en una de las redes sociales, unas publicaciones que hace un joven, para ganar dinero, supongo, porque ofrece mil quinientos pesos a las personas que entrevista, en las que evidencia a los muchachos de secundaria y preparatoria, la mayoría, sobre la falta de conocimientos sobre temas generales que debería ser información básica que cualquier ser humano, con un mínimo de estudios, debería tener.
Preguntas sobre historia nacional, geografía, astronomía, matemáticas y otras asignaturas, son temas que con frecuencia son mal respondidas, o de plano con un “no sé”, que hace avergonzarnos a quienes fuimos maestros.
Tal vez es momento de replantear la dirección en la que camina la educación en México. O quizá, no hacer de lado la memorización de información que antes se nos exigía, como capitales, ríos montañas, fórmulas, etc.
Es que, ¿cómo es posible que un alumno de prepa no sepa, por ejemplo, en qué continente se encuentra México, o cuál sea el tercer planeta del sistema solar? Insisto: da pena haber sido maestro y ver el nivel de información que manejan los estudiantes.
Desde luego, no faltan los que sacan la cara por los demás; lamentablemente, son los menos.
Entonces, de pronto me llegan a la memoria aquellos momentos en que mi maestro de sexto grado, Efraín Soto Bahena, en la escuela “Andrés Figueroa”, nos retenía en el salón hasta que le dijéramos capitales y ubicación de los países de Europa, y reconozco que no solo por haber sido maestro, sino por la educación básica que tuve, desarrollé con más facilidad la adquisición de conocimientos más importantes y comprendo mejor lo que ocurre en el mundo.
¿Por qué hago estas reflexiones y al título de esta entrega le nombré “La feria de la bandera”?
La respuesta es muy simple. Nos estamos preparando para disfrutar de este acontecimiento que se llevará a cabo en nuestra ciudad, para conmemorar un aniversario más de haberse promulgado el Plan de Iguala y el nacimiento de la bandera, que es uno de nuestros símbolos más importantes, como mexicanos, y me gustaría sondear entre los jóvenes sobre el dominio que tengan de este tema.
Por ejemplo: ¿Cuándo y por quién fue promulgado el Plan de Iguala?, ¿cuáles son los principios más importantes del Plan? ¿Cómo era nuestra bandera, inicialmente? ¿Dónde se firmó el Plan de Iguala? ¿Qué simbolizan los tres colores de la bandera?
Me temo que muy pocos sabrían darnos las respuestas, ya no digamos correctas, al menos lógicas.
Sin embargo, si les preguntáramos sobre los artistas que ya se están anunciando para presentarse en el Teatro del pueblo, o en el palenque, les apuesto que las respuestas saldrían en cascada de manera cierta.
Entonces, como reflexión y conclusión, tendríamos que aceptar que los alumnos están más preocupados por los conciertos de sus artistas favoritos que por su crecimiento y preparación profesional.
Desafortunadamente, mucho tiene que ver la responsabilidad de los maestros; pero también de los padres de familia que descuidan la tabla de valores que debieran manejar sus hijos para darle prioridad, en tiempo y capacidades, a lo que les sirve para su desarrollo.
Bueno, antes de despedirme, permítame enviar una gran felicitación y un fuerte abrazo a mi querido hermano Gregorio, quien hoy cumple ni más ni menos que sesenta años, y estaremos con él en el festejo que su familia le ha preparado.
Desde estas líneas le deseo que lo pase de lo mejor y que Dios le permita cumplir muchos más con buena salud al lado de su esposa e hijos.
