IRZA


Acapulco, Gro., Febrero 23.- Una jornada de violencia sacudió este domingo a Acapulco luego del abatimiento de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo del Ejército en el municipio de Tapalpa, Jalisco.

Como reacción, se desató una ola de violencia en Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Aguascalientes, Colima, Tamaulipas, Oaxaca y Guerrero.


En Acapulco, el terror comenzó alrededor de las 9:50 horas sobre la carretera nacional Acapulco-México, a la altura de la colonia Las Cruces. Sujetos armados interceptaron un camión urbano de la ruta Hospital–Vacacional–Sector 6, obligaron a descender a pasajeros y chofer, rociaron gasolina en el interior y le prendieron fuego.

El ataque ocurrió pese a que, a unos cien metros, se ubican dos filtros de seguridad de la Guardia Nacional. Testigos afirmaron que los responsables huyeron hacia la zona de la funeraria Salgado.


Casi 40 minutos después, un tráiler fue atravesado e incendiado en el tramo entre la colonia Paso Limonero y la caseta de La Venta de la Autopista del Sol, frente a la comandancia del sector Camino de la Guardia Nacional. La unidad fue rociada con combustible antes de ser incendiada.


En otro punto de Las Cruces, hombres armados prendieron fuego a una camioneta de pasajeros, sin que se reportaran lesionados. De igual forma, una urvan fue incendiada sobre el bulevar Vicente Guerrero, a la altura de una tienda departamental en Ciudad Renacimiento.


La escalada continuó en la Calzada Pie de la Cuesta, donde otra unidad del transporte público fue incendiada a la altura de la iglesia de Mozimba.

Además de los incendios, la comandancia de la Policía Investigadora Ministerial en la colonia Emiliano Zapata fue atacada a balazos. De manera preliminar se reportó dos heridos: un elemento de la Guardia Nacional y un civil.


El servicio de autobuses de pasajeros de las diferentes líneas, el Acabús y taxis de rutas foráneas suspendieron operaciones.


En Acapulco también los taxis, camionetas pasajeras, urvans y camiones urbanos suspendieron sus servicios por temor a que sus unidades fueran quemadas.


Ante la expansión de los hechos violentos, autoridades federales activaron el Código Rojo, mientras fuerzas federales y estatales reforzaron patrullajes en distintos puntos estratégicos.


Especialistas en seguridad calificaron la situación como una emergencia nacional.