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Ciudad de México, El exsubsecretario de Seguridad Pública de la Ciudad de México, Gabriel Regino, aseguró que el multihomicidio ocurrido ayer en Atizapán de Zaragoza no fue un arrebato, sino que el agresor actuó con premeditación y asegura que su pudo evitar.


Durante una entrevista en el programa de W Radio «Así Las Cosas» con el periodista Carlos Loret de Mola, Gabriel explicó que el presunto asesino del tecladista Jonathan Meléndez y su familia iba preparado para someter a sus víctimas.


“Esta persona ya iba decidida y preparada porque había mandado comprar, inclusive, una cinta para maniatar a las personas. Iba armado, iba con diferentes instrumentos; ya iba para resolver lo que era un conflicto (…) Estaba consciente, eso es un hecho”, sentenció Regino.


El también abogado explicó que la conducta del detenido exhibe una «frialdad extrema», reflejada tanto en el asesinato de Jonathan, su esposa embarazada de cuatro meses, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, como en su intento posterior por encubrir el crimen haciéndose pasar por la propia víctima cuando acudieron a buscarla.


Regino además descartó la posibilidad de que el presunto agresor padeciera de sus facultades mentales, sostuvo que se trató de un comportamiento criminal enfocado.


“Es una persona que está demostrando frialdad, mucha frialdad, una organización criminal orientada al objetivo de lo que buscó, con conciencia plena de sus actos (…) Eso no significa que sea inimputable”, puntualizó.

De acuerdo con el exfuncionario, la seguridad con la que operó el atacante reluce un historial de evasión legal que arrastraba.

“Los defraudadores tienen ese perfil, de creerse salir siempre con la suya. Esta certeza de decir: ‘Pues si soy impune en esto, también puedo ser impune en lo otro’. El propio sistema lo está empujando a que tenga la certeza de que puede hacer más cosas y no ser sancionado”, argumentó Regino.

Gabriel advirtió que la inacción del gobierno ante los delitos patrimoniales suele abrir la puerta a desenlaces de violencia extrema, por lo que urgió a que el caso obligue a las autoridades a supervisar los mecanismos de supervisión.

«Debe actuar, debe tener supervisión, debe tener control, porque si no, imagínese lo que se pudo haber evitado si esas denuncias de fraude hubieran tenido eco; y en caso de que este fuera un defraudador, pues hubiera estado en prisión compurgando penas», aseguró.