Por: Leoncio Castrejón Salgado
Los primeros días de mayo de 2023, Javier Saldaña Almazán presentó su Plan de Trabajo para el periodo 2023-2027, como aspirante a la rectoría por tercera ocasión. Fue una propuesta dirigida a la comunidad universitaria y a la sociedad. El plan de trabajo se estructuró en tres apartados y a manera de conclusión se hizo un llamado a los universitarios y a la sociedad para que participen y se comprometan en la transformación de la UAGro.
El tercer y último apartado, “De la visión a la acción, ejes estratégicos y programas Prioritarios”, contiene 8 ejes, de éstos, el octavo eje nos habla de actualizar y modernizar la legislación universitaria.
En este contexto, la Administración Central de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) a través de la Dirección General de Recursos Humanos presentó en la última sesión extraordinaria del Consejo Universitario del 15 de diciembre de 20225, el Proyecto de “Reforma Administrativa”: también validado como Programa de Reordenamiento Administrativo, algunos también han dado en llamar “Reingeniería Laboral”.
Hasta donde se alcanza a percibir, la propuesta describe cuatro grandes temas: “La disminución de la matrícula”, “El exceso de personal”, “Centros de Trabajo donde se duplican las funciones” y “La falta de permanencia efectiva del personal en los centros de trabajo”, además de la insuficiencia de compromiso institucional.
El Proyecto se presenta con la finalidad de optimizar los recursos económicos, humanos y administrativos, y fortalecer la estructura organizacional, contribuyendo al cumplimiento de los fines institucionales de la Universidad.
El Proyecto propone consolidar procesos innovadores que garanticen la eficiencia y eficacia del capital humano universitario al servicio de la institución y de su razón primaria de ser; los estudiantes y la sociedad guerrerense.
La reforma habla de la optimización, de la eficiencia, de un diagnóstico institucional crítico, de la jornada laboral, de la carga laboral, de la supervisión de guardias.
Toca los fundamentos en tres dimensiones: Jurídico, Organizacional, Académico y Administrativo, todos con sus objetivos generales y específicos.
Contempla desde luego, las dos medidas de implementación. La primera opción: el cambio de adscripción o movilidad y la liquidación conforme a la normatividad.
El Proyecto plantea un Plan de ejecución con seis líneas estratégicas: Un diagnóstico Institucional, La Revisión Normativa, una Redistribución de Funciones, Mecanismos de Movilidad, Supervisión y Control y Seguimiento. Se plantean cuatro beneficios que la institución espera de la Reforma Administrativa.
La propuesta espera como resultado, una Universidad más eficaz y eficiente, con una estructura organizacional optimizada que responda adecuadamente a las necesidades educativas y sociales, salvaguardar y optimizar el equilibrio financiero del presupuesto institucional.
Finalmente se anuncia un compromiso institucional:
El Programa de Reorganización Administrativa trasciende la gestión; representa una transformación fundamental para la Institución. La institución consolidará procesos innovadores, y garantizará servicios eficaces del capital humano universitario y se reafirmará el compromiso con los estudiantes y la sociedad guerrerense.
La transformación será a través de procesos innovadores para la gestión. La eficacia será la optimización del capital humano. Será de calidad la educación, servicios a los estudiantes. Será un impacto en la percepción de la sociedad guerrerense.
Mientras tanto… ¡Que tenga usted, un excelente fin de semana!
