Por: Adrián Trejo
No fue eliminada pero al menos le quitaron las garras en contra de la libertad de expresión a la llamada Ley Meme en la Cámara de Senadores.
Durante la discusión en Comisiones, el expanista Javier Corral, ahora morenista, junto con Saúl Monreal y Malú Micher, reconocieron los excesos que planteaba la iniciativa original a la que se hizo un cambio fundamental, que fue aprobado.
El cambio o matiz, como quiera llamarle, consiste en que ya no se penalizará la sátira, el meme, la parodia y la crítica, sino que se castigará a quienes utilicen la identidad gráfica institucional de los tres órdenes de gobierno para cometer un ilícito.
Es decir, que quienes falsifiquen “a escala comercial la identidad gráfica institucional, dominios electrónicos o cualquier documento de carácter oficial para inducir al error o al engaño con la intención de cometer un ilícito sobre el origen oficial de la comunicación, documento, plataforma, servicio, sistema informático o cualquier otra actuación atribuible a una institución pública a través de cualquier medio’’.
Explicado en castellano, se castigará con penas de uno a cinco años de cárcel y multa de mil a diez mil unidades de medida y actualización’’ al que utilice, reproduzca o imite la identidad gráfica institucional.
Significa que quien sea descubierto suplantando sitios de internet oficiales, falsificando documentación, suplante en llamadas, notificaciones escritas o electrónicas a las autoridades de los tres niveles de gobierno, serán sujetos de las sanciones aprobadas ayer.
Con esta redacción se venció la resistencia de los partidos de oposición pues su principal demanda era precisamente que se especificaran los sujetos de esta modificación al Código Penal y la Ley de Propiedad Industrial.
Aparentemente no habría problemas para que el dictamen fuera aprobado por el pleno, pero falta ver si a la hora de la verdad se mantiene este cambio fundamental para garantizar la libertad de expresión.
Y mientras los senadores morenistas buscan que no se les relacione con intentos de censura, en el INE ya se perdió el norte.
Antier, en una reunión “urgente y privada’’, tres consejeros validaron las quejas de Morena en contra del dirigente del PRI, Alejandro Moreno y Rubén Moreira, a quienes ordenaron eliminar mensajes y post donde se referían al partido del gobierno como narcopartido.
Ni el PRI llegó a tanto cuando López Obrador los llamaba “la mafia del poder’’.
Un buen golpe fue el que asestó el Gabinete de Seguridad con la detención del alcalde morenista de Juchitán, Oaxaca, Miguel Sánchez Altamirano, sobre quien pesan denuncias por delincuencia organizada.
La otrora tranquila Oaxaca vive una de sus peores épocas, acosada por la delincuencia organizada desde la llegada de Salomón Jara.
La pregunta que se hacía la ciudadanía es por qué las autoridades federales tardaron tanto en detener al alcalde, que además se exhibía impune.
Si los muchachos de Omar García Harfuch le jalan la hebra a la madeja en esa región, debería haber noticias iguales en Juchitán, Ixtepec y regiones cercanas en las que la delincuencia organizada es el terror de propios y extraños.
Bien.
La Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) entregará el Doctorado Honoris Causa a Salomón Chertorivski Woldenberg.
La Casa de Estudios entregará el reconocimiento a Chertorivisky por su trayectoria en el servicio público: fue arquitecto y operador del Seguro Popular, la política pública de salud más importante de este siglo en México, Secretario de Salud federal y Secretario de Desarrollo Económico de la CDMX.
En tiempos donde se premia la lealtad por encima de la capacidad, que una universidad autónoma distinga a un técnico con resultados, no es poca cosa.
