Vicky Barrios
Iguala, Gro., Cada 8 de diciembre, la Iglesia católica celebra el dogma de fe que reconoce que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir, desde el instante en que comenzó su vida humana.


En Iguala, la parroquia dedicada a la Inmaculada Concepción de María, ubicada cerca de la antigua estación del ferrocarril, celebró este día con diversas actividades. Desde muy temprano se le cantaron las mañanitas con mariachi; a las 2:00 p.m. hubo una serenata con banda y, al finalizar, se ofreció una comida.


Por la tarde, a las 7:00 p.m., el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, celebró una misa y presidió el sacramento de la confirmación.


Durante todo el día hubo danzas y música, y la feligresía visitó la iglesia, llevando consigo una “cuelga”, es decir, una bolsa con pan y frutas que deberá ser devuelta el próximo año. Al término de la misa de confirmaciones se quemaron los toritos.


En 1854, el Papa Pío IX declaró el dogma de la Inmaculada Concepción:
“La bienaventurada Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, Salvador del género humano”, expresó.