Por: Álvaro Venegas Sánchez

El 23 de enero de enero de 1942, hace 84 años, fue expedida la Primera Ley Federal de Educación Pública. Con ella, el proyecto de educación socialista del presidente Lázaro Cárdenas del Río, quedó prácticamente cancelado. Habían ganado la batalla los partidarios de que en la educación no debería permitirse que predominaran en los planes de enseñanza ideas exóticas y que la educación debería tener un fin espiritual.


Manuel Ávila Camacho, sucesor de Cárdenas, tomó posesión el primero de diciembre de 1940 y tenía que equilibrar entre la izquierda cardenista y la derecha (personas adineradas, terratenientes y miembros del clero político) que no dejaban de presionar. Bajo estas condiciones su secretario de educación Octavio Véjar Vázquez, aceptó que la religión y las tradiciones patrias eran vínculos de la nacionalidad y reconoció el papel principal de la familia en la educación. La SEP abrió así las puertas a la educación en colegios particulares causando manifestaciones de regocijo contra el modelo de educación legado Lázaro Cárdenas.


El gobierno de Ávila Camacho no derogó el Artículo Tercero, pero ofreció reglamentarlo y la Ley del 23 de enero de 1942, sirvió precisamente para desmantelar la educación socialista. Su gobierno, al mismo tiempo fue indiferente a las escuelas de órdenes religiosas (maristas, lasallistas, etc.,) a las que acudían los de clase media alta y los ricos del país. Dicha Ley sirvió de marco también para crear la Escuela Normal Superior y para unificar los organismos educativos estatales.


Contexto nacional. El gobierno de Lázaro Cárdenas 1934-1940, se caracterizó por un fuerte nacionalismo, justicia social y consolidación de los ideales de la Revolución Mexicana. La expropiación petrolera (1938), una masiva reforma agraria con la creación de ejidos, educación y cultura impulsando una reforma educativa socialista, la fundación del Instituto Politécnico Nacional 1936) con el lema “La técnica al servicio de la Patria”, así como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), hablan de su visión y congruencia.


En política obrera y social Cárdenas apoyo la organización de los trabajadores a través de la CTM y la CNC incorporándolas al aparato estatal; rompió con el “Maximato” de Plutarco Elías Calles y transformó el Partido Nacional Revolucionario en Partido de la Revolución Mexicana organizándolo en sectores obrero, campesino, popular y militar; brindó asilo político a miles de exiliados españoles que huían de la Guerra Civil creando la Casa de España en México (hoy, Colegio de México).


Contexto internacional. La Revolución rusa tuvo como fin el derrocamiento del régimen monárquico zarista y la construcción de un Estado socialista; comenzó en Rusia en 1917 justo cuando aquí los mexicanos de aquellos años hacían esfuerzos para lograr acuerdos y establecer en la Constitución los ideales que los llevaron a tomar las armas e iniciar la Revolución Mexicana de 1910.


Es probable que el proceso de construcción del Estado socialista haya influido en México. El periodo de Lázaro Cárdenas se ubica en los años que la Unión Soviética fue liderada por Iósif Stalin (1924-1953) y a quien se atribuye la transformación de la Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas (URSS) de una sociedad agraria a una superpotencia industrial y militar utilizando métodos dictatoriales, purgas y planes quinquenales con un costo humano de millones de vidas.


Sirva lo anterior para entender que la educación es, ha sido históricamente espacio de debate y disputa. Debate por teorías pedagógicas y disputa por intereses políticos y económicos. El primero, abierto y saludable; la disputa en cambio, ocurre de manera embozada, ha provocado conflictos como la guerra cristera y los ecos de esas voces de pronto aún se escuchan fuerte. Los promotores de ella rechazan la injerencia del Estado en la educación, los libros de texto gratuito y defienden la libertad de los padres para educar a sus hijos

¿Podrían detener o suprimir hoy la Nueva Escuela Mexicana, proyecto educativo de la 4T? Tal vez en 1942, después de dos años del sexenio del gran presidente Lázaro Cárdenas del Río, nadie imaginó que el siguiente gobierno frenara la educación socialista. Alguien podría asegurar, un servidor no, si Morena por desaciertos que comete se erosiona en el ánimo del pueblo y vuelve algún día a gobernar la derecha ¿esta respetaría lo que logren construir los gobiernos de la transformación? Opine amigo lector.


Iguala, Gro., 26 de enero de 2026