Otra Historia de México

Por: José Rodríguez Salgado

En recuerdo de mi maestro y amigo el historiador Juan Brom.

A propósito de las fiestas cívicas de este septiembre patrio, acaba de aparecer en las librerías la nueva obra del escritor y crítico Juan Miguel Zunzunegui, “Otra Historia de México”, en que presenta una imagen diferente de la historia mexicana que nos han contado por decenas de años los profesores en los diferentes ciclos de enseñanza. Este autor de más de veinte libros afirma en el ábside de la obra que aquí cito, que “La historia de México es una mentira, una narrativa diseñada para derrotar psicológicamente al pueblo…” En efecto a lo largo de los últimos cien años se nos ha contado una historia de nosotros mismos donde somos hijos de la derrota.


La filiación con el vencido ha forjado una identidad de miseria y victimismo que ha anulado la posibilidad de comprender realmente lo que somos. La mentira oficial nos ha arrebatado el pasado, el presente y el futuro, afirma enfático el filósofo en esta obra. Fiel a su estilo nos confronta con la historia oficial y propone una polémica reinterpretación.


Pone en duda en principio los relatos más arraigados de la identidad nacional, como la conquista, el virreinato, la independencia, la reforma y la revolución “que no son una crónica de la verdad, si no un diseño deliberado del fracaso. Afirma como colofón en la presentación de este libro, que es una invitación a recuperar nuestra historia con miras a replantear la identidad nacional y empezar a ejercer la grandeza a la que estamos llamados.


Recomiendo ver y analizar sus amplios documentales que tratan infinidad de temas y que son presentados vía internet. Es licenciado en Comunicación, especialista en filosofía y religiones, maestro en Materialismo Histórico y doctor en Humanidades. En esta su nuevo libro que salió a la luz en el pasado agosto afirma que “nuestro pasado no tiene futuro. La historia que nos contamos nos conduce a la autodestrucción; la narrativa en la que nos decimos lo que somos está basada en una mentira fundacional, la conquista y como ocurre siempre en el caso de las mentiras, hay que construir una maraña de argucias y marrullerías para sostener la falacia original”.


“Afortunadamente hay pocas cosas tan flexibles y moldeables como lo es el pasado, que cambia según los intereses e ideologías de los que detentan el poder”. Somos la historia que nos contamos de nosotros mismos. Construimos un futuro de miseria al inventarnos un pasado miserable. Pero lo que nos han contado no es cierto. Somos producto de la unión y el triunfo. La historia verdadera y completa de la guerra civil a la que llamamos independencia destruye la mentira de la conquista, nos hacen comprender que nos engañaron. La historia oficial es un acto de poder que obliga a identificarte con el vencido.


Y sigue el autor: nuestra supuesta independencia en el siglo XIX no nos trajo grandeza, sino una fragmentación orquestada por intereses anglosajones que nos dejó hundidos en deudas, guerras civiles y la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio. Lo que llamamos Revolución fue una lucha entre aristócratas financiada desde el extranjero que terminó imponiendo una ideología marxista y stalinista para que el Estado se quedará con la tierra y controlara la memoria.

Recuperar tu historia dice Zunzunegui es el primer paso para dejar de ser una víctima y empezar a ejercer la grandeza que ya tuvimos. Soñamos un México en que no importen los colores y tendencias, los dioses y las ideologías; soñamos un México en común en todos los aspectos de la sociedad porque todos los seres humanos aspiramos a vivir en paz, a vivir mejor. Queremos un México libre, próspero, solidario, sereno y en paz, donde a causa de la abundancia no exista el conflicto entre nosotros, uno en donde no haya pobreza, violencia, uno de unidad porque por encima de nuestras diferencias inevitables la nación nos colme de todas sus bendiciones.

Sólo el que logra perdonar su pasado y trascender sus dolores tiene la capacidad de ser constructivo. México es eternamente el país del mañana, del futuro, de la esperanza. No obstante que siempre está en crisis, también muestra arrestos para salir adelante, listo para ganar el mundial, aunque siempre perdiendo en penales. Jugamos como nunca y perdemos como siempre. Esa es la mayor pobreza del país. La única manera de ser diferentes, el único camino para llegar al futuro, la única norma de salir adelante es contarnos otra historia. Vale la pena asomarnos a otros puntos de vista. Afortunadamente hay talento y capacidad de investigación en nuestros historiadores. Adelante. Septiembre 24 de 2026