Jesús Reyes Heroles

Por: José Rodríguez Salgado

Un saludo afectuoso hasta Querétaro a mi ex discípulo y amigo Eloy Ramírez López, experto en la obra Reyesheroliana

La historia del país registra los nombres de quienes han hecho aportaciones fundamentales para el desarrollo nacional. Hubo épocas en que a los regímenes gubernamentales se les calificaba en función de las personalidades que integraban el gabinete, mediante el cual el jefe del ejecutivo aplicaba las políticas del ramo. La figura de don Jesús Reyes Heroles brilla con propia luz como algo irrepetible.


Ocupó cargos de primer nivel en distintos gobiernos. Su desempeño rebasó toda comparación. Puso en juego su amplia cultura y sus aportaciones ideológicas constituyen valiosos puntos de partida. Nació el 3 de abril de 1921, en el puerto veracruzano de Tuxpan. Hijo del señor Jesús Reyes y la señora Juana Heroles. Realizó sus primeros estudios en la ciudad de su origen y complementó su educación en Tampico y Cd. Victoria, Tamps., San Luis Potosí y la Capital de la República. Acreditó sus posgrados en las universidades de Buenos Aires y La Plata, Argentina. También estudió en El Colegio Libre de Estudios Superiores de Buenos Aires. En 1951 se casó con la doctora Gloria González Garza, con quien procreó a sus hijos Jesús y Federico.

Se interesó buena parte de su vida en el análisis de los clásicos humanistas, teólogos ilustrados y liberales de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX. Su preparación profesional se inició con la obtención del grado de licenciado en derecho en 1944. Impartió clases en la Universidad Nacional Autónoma de México y en el Instituto Politécnico Nacional. Su despegue como intelectual, legislador y administrador público fue en esa época. En los setenta brilla como ideólogo y funcionario público.


Destaca como político, pensador, escritor, historiador, ensayista, polemista, orador, educador y servidor público. Hombre de pensamiento y acción. Resulta un sujeto y objeto de estudio obligado. Su principal actividad intelectual la orientó al quehacer político. Estudia y reflexiona a la vez. Se expresa oralmente y por escrito de manera magistral. Socializa su pensamiento y actúa en los escenarios académicos y públicos, siempre de manera sobresaliente.


Vincula la teoría con la práctica y las pone al servicio de la República para transformar la realidad. Hombre de cultura, la concibe de manera universal con base en la concepción filosófica del hombre, afirma: “Todo lo que hay de autentica grandeza en el hombre proviene y está vinculado a la cultura desde el pan hasta la obra de arte, que siempre al alimentar y derivar de la naturaleza y espíritu humanos, constituyen sus frutos e instrumentos”. La cultura por tanto para él es la síntesis de la creación espiritual y material del hombre.


Es universal en tanto que es competencia del hombre en su acepción también universal. La idea de hombre no tiene fronteras. Rechaza todo “nacionalismo cultural cerrado”, se muestra a favor de la interculturación. La cultura es un acto humano que permite el encuentro y reconocimiento recíproco entre los pueblos latino e iberoamericanos en un marco de respeto a las ideas, principios y creencias; en una palabra, del respeto al ser del otro. Propone la unión de nuestros pueblos en y a través de la cultura.


Refiere que ninguna tarea es de mayor estirpe para los tiempos difíciles que ocuparse y preocuparse por la cultura. Esta convicción lo llevó a pensar la concepción de cultura nacional apoyándose en la Revolución Educativa. Escribió que “la cultura de un país es en rigor el proceso que se nutre del pensar y el hacer de las múltiples aldeas que lo constituyen como país.

Para don Jesús no existe cultura nacional si se ignora la aportación tanto a las manifestaciones de las comunidades indígenas, como de la cultura universal. Esto explica el fortalecimiento y defensa de identidad cultural de los pueblos que “lejos de resistir el progreso y la tecnología, les dan sentido y los vigorizan”. Recomienda alejarse de la cultura autoritaria o impuesta, porque obstaculiza el desarrollo de los pueblos y detienen su progreso.


La educación es a la cultura como ésta a la educación y ambas tienen una función trascendental porque sustentan y fortalecen la conciencia de los valores, preservan y enriquecen el legado histórico, fomentan el conocimiento de nuestra identidad y alientan su evolución. Continuará

Julio 30 de 2026