José Ángel Ceniceros, Jurista y Educador

Por: José Rodríguez Salgado

Mis condolencias a familiares y amigos del Doctor Esaú Tapia Abarca por su reciente fallecimiento. RIP


Hace días murió en Mexicali el maestro teloloapense Mario Brito Martínez, inspector escolar de prestigio. QPD

Salí de Teloloapan a fines de enero de 1956, para solicitar examen de admisión en la Escuela Nacional de Maestros en la capital del país. Ya he comentado que tuve el privilegio de conocer a la familia Pimentel Pérez que abrió las puertas de la más firme amistad. El jefe de ese núcleo fue el profesor colimense José Reyes Pimentel Sánchez, personaje talentoso, buen organizador y dueño de un singular sentido del humor.

Mi acercamiento con los Pimentel se debió a que el profesor Silvestre Gómez Hernández, cuñado mío, perteneció a la Asociación Nacional de Inspectores Escolares que presidía el maestro Pimentel. Por él conocí a varios funcionarios de la SEP y a muchos profesores y amigos fundadores del SNTE. Por esas fechas gobernaba el país don Adolfo Ruiz Cortines y el licenciado y profesor José Ángel Ceniceros estaba al frente de la Secretaría de Educación Pública. Eran frecuentes las visitas a la oficina del señor secretario a quien tuve el honor de conocer y saludar cuando acompañaba al líder de los inspectores escolares.


Pasados los años me interesé en conocer la biografía de los titulares de educación y en el presente caso me llamó la atención la personalidad del licenciado José Ángel Ceniceros, como jurisconsulto de prestigio y educador calificado, ampliamente conocido por el magisterio nacional. Su papel al frente de la SEP y sus esfuerzos en pro del mejoramiento educativo nacional tuvieron inclusive repercusiones internacionales.


Dedicó gran parte de su vida a elevar el nivel del pueblo, por medio del más noble de todos los esfuerzos: el de la educación de las grandes masas populares. Tuvo una vida dinámica y polifacética, nació en Durango el 8 de junio de 1900. Su educación elemental la realizó en aulas de Coyoacán, Tlalpan y Guadalupe, Hidalgo. En 1912 ingresó a la Escuela Nacional de Profesores de México. Suspendió sus estudios al poco tiempo porque se incorporó a la Revolución en el Ejército del Noroeste como subteniente, al mando del general Álvaro Obregón.


Culminó sus estudios de maestro en 1921 y en 1925 concluyó su carrera de licenciado en derecho, con la presentación de la tesis “El Derecho Penal en la Rusia Bolchevique”. Sustituyó a su maestro Manuel S. Macedo, en su Cátedra de Derecho Penal en la Escuela Libre de Derecho. Durante 19 años enseñó materias pedagógicas en la Escuela Nacional de Maestros y en la Escuela Nacional de Jurisprudencia impartió cátedras sobre la delincuencia infantil y juvenil. Fue además profesor titular en el Doctorado en Derecho de la UNAM, ahí fundó la Revista “Criminalia”.


El maestro y el jurista se combinan en la especulación y análisis de importantes temas nacionales e internacionales. Su producción jurídica y pedagógica es abundante en su temática biográfica, con rasgos polifacéticos, unidad, tratamiento conceptuoso, macizo, novedoso y rico en útiles enseñanzas. Se distingue en el servicio público al ocupar la Oficialía Mayor de la Secretaría de Relaciones Exteriores y en la Subsecretaria Encargado del despacho, a partir del 16 de junio de 1935.


En 1944 representó a México como embajador en la República de Cuba. Fue además Procurador de Justicia Militar y Procurador General de la República. En el periodismo destacó como director del periódico “El Nacional”. Autor de leyes, Códigos y Reglamentos y sobresalió como conferenciante, tanto en temas que atañen al derecho mexicano como en los relacionados a los procesos educativos del país y el mundo.


Perteneció a la Academia Mexicana de Ciencias Penales, a la Academia Nacional de Historia y Geografía, a la Sociedad Mexicana de Estadística, a la Sociedad Mexicana de Medicina Forense y Criminología, al Ateneo de Ciencias y Artes de México y al Centro de Estudios Jurídicos y Sociales de Yucatán. Muchas instituciones culturales y jurídicas de países latinoamericanos y de Europa lo honraron con reconocimientos y distinciones por sus contribuciones académicas.


Su honradez, constancia, sencillez e infatigable tarea fueron el sello distintivo de su existencia. Cumplió con el deber esencial de buen mexicano y hombre de cultura al servicio del país. Un buen titular de la SEP.


Mayo 28 de 2026