IRZA
Chilpancingo, Gro., “Por la paz en nuestra Diócesis, para que la Morenita del Tepeyac interceda por el fin de la violencia en nuestras comunidades de Chilpancingo-Chilapa, transformando el odio en perdón y justicia”.
Así lo pidió este lunes el obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, José de Jesús González Hernández, en una misa que se realizó en la Basílica de Guadalupe, en la Ciudad de México.
Fue en el marco de la 65 peregrinación anual diocesana Chilpancingo-Chilapa para rendir tributo a la Virgen de Guadalupe en la Basílica, y que culminó con una misa que ofició el obispo José de Jesús González Hernández.

En esta homilía pidieron “por la paz en nuestra Diócesis para que la Morenita del Tepeyac interceda por el fin de la violencia en nuestras comunidades de Chilpancingo-Chilapa, transformando el odio en perdón y justicia”.
También pidieron “por las víctimas de la violencia y los desaparecidos, para que Santa María de Guadalupe consuele a las familias que sufren por la pérdida o ausencia de sus seres queridos en nuestro estado y les brinde la fortaleza necesaria”.
El obispo rogó a la virgen de Guadalupe: como “madre del Príncipe de la paz, nos ayude a ser artesanos y arquitectos incansables de la paz; nos toca ser los Juan Diegos y llevar el mensaje de la Virgen de Guadalupe, nos toca poner nuestro granito para la paz; la meta es ofrecer a la Virgen un ayate de flores, donde cada flor es una comunidad viva, en paz y en justicia”.

Refirió que en cada peregrinación que hacen a la Basílica de Guadalupe, “le traemos una ofrenda a la Virgen, como señal de agradecimiento, cada uno es una ofrenda, nos ofrecemos a ella, nos consagramos a ella y también pensamos en cada una de nuestras familias que son una ofrenda para ella”.
En esta peregrinación a pie que partió hace días desde Chilapa a la capital del país, participaron feligreses católicos de esta Diócesis de Guerrero. Y reveló que en el trayecto falleció el presidente de la agrupación que la organiza anualmente, Jesús Díaz Villanueva, y que hace un año otro peregrino también murió.
“Se nos han adelantado a encontrarla a ella (la Virgen de Guadalupe), cara a cara en el cielo, y nos unimos a sus familiares, amigos, que tienen esta pena de este hermano nuestro que falleció peregrinando y animar a otros peregrinos a que se puedan sumar y den testimonio de esa fe por los pueblos que van pasando”.
