Israel Salgado Uriostegui
Iguala, Guerrero, Octubre 30.- El presidente del Comisariado Ejidal de Iguala, Joel Román Millán, hizo un llamado a los industriales de la masa y la tortilla para que reconsideren el incremento de cinco pesos por kilogramo en ambos productos, ajuste que el sector justificó bajo el argumento de la escasez y el elevado costo del maíz.
El dirigente ejidal recordó que anteriormente había advertido sobre las consecuencias de la sequía y señaló que sus afectaciones impactarían primero a los productores agrícolas, posteriormente a los ganaderos, después a los industriales del ramo y, finalmente, al consumidor.
Calificó como desastroso este incremento, al considerar que los campesinos enfrentaron severas pérdidas en sus cosechas, mientras que algunos sectores aprovechan la coyuntura para elevar sus precios con el argumento del desabasto del grano.
Ante esta situación, exhortó a los propietarios de molinos y tortillerías a incorporarse al programa del Gobierno Federal denominado “Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla”, mediante el cual se otorga un subsidio para adquirir la tonelada de maíz a un precio de seis mil pesos, cantidad considerablemente menor a los nueve mil 500 pesos que, aseguran, pagan actualmente por el grano.
Explicó que la finalidad de este apoyo federal es evitar mayores afectaciones a la economía de las familias, por lo que invitó a los industriales interesados en recibir orientación a acudir a las oficinas de la Comisaría Ejidal, donde podrán obtener información sobre el proceso de incorporación.
Precisó que actualmente existen dos bodegas habilitadas para el almacenamiento del grano, una en Acapulco y otra en Iguala. Asimismo, detalló que entre los requisitos para acceder al beneficio se encuentran copia de la credencial del INE, CURP, comprobante de domicilio, licencia municipal de funcionamiento, constancia de situación fiscal, número telefónico y correo electrónico vigente.
Finalmente, reiteró el llamado a los empresarios del sector para que se sumen a este esquema institucional y contribuyan a regular el precio de estos productos, al considerar injusto que los productores agrícolas, después de sufrir considerables pérdidas en sus cosechas, también tengan que enfrentar el encarecimiento de la tortilla.
