opinion


Por: Rafael Domínguez Rueda

Revista de la Semana


Fecha Publicacion:  miércoles, 21 de julio de 2021 - 01:28:00 -- Fecha Actualizacion miércoles, 21 de julio de 2021 - 01:13:38

No le VALDRÁ GRILLO lo que a continuación narro, estoy seguro.

¿O me equivocaré?

¡Mejor léalo usted, caro amigo lector, y así saldremos de dudas!

En días pasados se llevaron a cabo las clausuras del año escolar 2020-2021 en la mayoría de las escuelas. En una de ellas fui invitado y me dejó impresionado el siguiente relato que escuché:

-¡Sácate, BIZCO!... ¿No ves que nos estorbas para jugar?

-¿Y cómo te va a ver si está siempre mirando p’al norte? Coreó otro chiquillo en el patio de la escuela, a la hora del recreo. Y un tercero añadió burlón:

-¡Claro!... ¿Cómo diablos no NOS va a estorbar si tiene los ojos más torcidos que un “esquer”?

Y los tres se desquijararon de risa.

Toño, el chico de los ojos desviados que junto con los tres rapaces y otros veinticinco más estudiaban su sexto grado de primaria, respondió sereno y con una ligera sonrisa:

-¡Dénle gracias a Dios PORQUE USTEDES NO NACIERON ASÍ!...

Fue todo.

Y su voz, pese a su suavidad, sonó como un sonoro bofetón sobre los irreflexivos niños que se burlaban.

Y callaron… apenados.

Y desde entonces procuraron acercarse a Toño; lograron quererlo y son amigos para siempre.

Es que Toño había estudiado sus primeros grados en Educación Especial, donde le habían enseñado a “quererse a sí mismo”, a comprender a la gente y a saberse defender.

Y esto que parece un cuento, lo vivimos diariamente.

¿Cuántos niños con deformaciones y defectos conocemos?

¿No es cierto que en la calle, alrededor del atrio y en el Zócalo los vemos o nos los encontramos al pasar, al igual que los indigentes?

Sin embargo… ellos tienen tanto derecho a la vida como usted y yo!

Y tienen TODO EL DERECHO A EDUCARSE, instruirse y forjarse en una carrera profesional, como todos los hijos de Adán.

Para lograrlo NECESITAN, indiscutiblemente, de una EDUCACIÓN ESPECIAL.

La educación especial se refiere a una variedad de servicios que ayudan a los niños con discapacidades a aprender, a superar su condición. No es un enfoque “único para todos”, la educación especial está diseñada para satisfacer las necesidades particulares de cada niño; pero eso no significa que para estos alumnos haya un salón especial, sino ayudarlos a integrarse a la comunidad como cualquier otro niño.

Sin duda alguna este es UNO DE LOS MÁS SERIOS RETOS PARA EL MAGISTERIO.

De ahí mi reconocimiento, respeto y admiración por estas maestras y maestros, porque para educar e instruir a niños sordos, cojos, de ojos desviados, tartamudos, etcétera, NO 

COMO QUIERA SE LOGRA Y NO CUALQUIER PROFESOR LO HACE.

Para ser maestro de educación especial, se necesita tacto, paciencia, tolerancia, amabilidad, optimismo, poseer capacidades de adaptación, saber motivar y ser capaz de afrontar un trabajo físico y emocionalmente muy exigente.

O sea, ¡ÚNICAMNTE PÙEDE LOGRASR ESTE MILAGRO LOS QUE TIENEN VOCACIÓN! Pero, ¡vocación probada!

Entonces, pues, ésto NO DEBE VALER GRILLO para la Secretaría de Educación. ¡Es un serio reto para la institución! ¡Cómo la ve usted, joven, damita, caballerosos lectores?... ¿No es verdad que esto es un gran apostolado y altamente beneficioso?

Ahora me doy cuenta que algunos profesores y muchas maestras así lo entienden y NO LES VALE GRILLO esto, pues esos niños son la población más sublime de nuestra sociedad, por ello va mi admiración, respeto y reconocimiento para esos maestros que, sin duda, dan lo mejor de sí en su diario quehacer educativo.

Copyright: Diario 21

e-Paper

VER ACERVO