opinion


Por: Rafael Domínguez Rueda

Revista de la Semana


Fecha Publicacion:  miércoles, 21 de octubre de 2020 - 01:12:00 -- Fecha Actualizacion martes, 20 de octubre de 2020 - 23:40:24

Siempre he sentido respeto y admiración por el maestro, porque el papel social de los profesores es definitivo; pero yo les preguntaría ¿es que el profesor se ha dado cuenta de que él puede transformar las estructuras, de que él debe guiar a los campesinos, a los obreros, a los burócratas; de que él debe crear en la conciencia de los jóvenes el sentido revolucionario que le dé al movimiento de Flores Magón, de Zapata y de Lucio Cabañas, la realidad social que perdió en la lucha de los caudillos?. Se ha dado cuenta, el profesor,  de que si en el pasado eran el sacerdote, el médico y el maestro quienes formaban como orfebres maravillosos la conciencia del pueblo, ahora ese tripié ha abandonado su papel, pues los curas colgaron la sotana, los doctores se fueron al Seguro Social y los profesores  salieron a las calles.

Y, saben, ¿por qué? Porque el profesor no ha aspirado a ser maestro. ¡Ay de aquel alumno que a cualquier profesor la llama maestro! Todo profesor debe aspirar a ser maestro.

Por maestro entiendo al orientador no sólo de niños y jóvenes, sino cumpliendo el triángulo inevitable de la educación, el orientador de los hogares, el orientador de la escuela, el orientador de la calle, del medio ambiente. No podemos separar -y en México siempre se han separado- estos tres elementos: el hogar, la escuela y la calle, porque solamente de este modo podrá hablarse de educación y no solamente de instrucción como ocurre en nuestros días, instructores puede haber muchos y puede ser cualquiera, maestro es aquel que entrega su alma, para con los pedazos de su propia alma, crear la estatua de una humanidad mejor, más pura, más bella, más humana. ¡Sí, más humana!

Esto viene a colación, porque a dos meses del ciclo escolar 2020-2021 en la modalidad a distancia y con clases por televisión, he visto y me han comentado profesores de educación básica que no existe un balance positivo en cuanto al desarrollo de las nuevas tecnologías para buscar el contacto con los alumnos e interactuar con ellos y en las estrategias didácticas que han desarrollado miles de profesores para realizar clases virtuales en línea o video, ya que se les presentan muchos problemas ante esta enorme innovación.

Tanto directores como profesores lamentan que no se haya abierto una verdadera evaluación o un amplio debate nacional sobre el futuro de la educación y qué educación queremos impartir no sólo en el contexto de esta pandemia, sino para una nueva realidad que nos demanda conocimientos y habilidades que deben priorizar.

No de ahora, siempre he estado en contacto con la educación, ya como profesor, ya como supervisor o como progenitor de una parvada de maestros y sigo en contacto con el gremio magisterial, directivo y profesores de escuelas d preescolar, primaria y secundaria me comentan que "están inventando las clases virtuales". Los profesores ya están metidos en las clases virtuales, pero los problemas ahí están. Empezando por el Internet, porque aunque tengan la mejor computadora o el celular mejor equipado, la red se satura, las presentaciones se caen, se congela la pantalla o se pasma el equipo.

Por otro lado, no todos los maestros disponen de computadora y tiene que ir al Ciber. Muchos alumnos carecen también de equipo. Para que algunos alumnos no pierdan la clase, el maestro tiene que ponerles recarga a los celulares de sus alumnos.

Coincidieron en que el programa de televisión Aprende en casa II ha quedado en segundo plano y la verdad, de cien casos encuestados, en ninguno de esos hogares han visto dicho programa. Y es que la totalidad de los profesores estando trabajando por el Internet con clases que improvisan y generan los propios profesores, ya sea en vivo o grabados. Para ellos, ha sido un proceso creativo e innovador. Los profesores se están reinventando, porque han descubierto que las tecnologías de comunicación e información no es sólo entrar en una sala de cómputo.

No obstante, me señalan que los profesores siguen enfrentando una situación muy difícil, en particular con los alumnos con mayor retraso escolar que demandan una atención especializada o clases personales, porque lo que no se ha querido reconocer con el programa Aprende en casa II es que no todos los niños aprenden igual ni a la misma velocidad, por eso son tan importantes los procesos de adecuación de contenidos y el diseño pedagógico de cada clase.


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