Reflexiones por el Día del Abogado

Por: José Rodríguez Salgado

Atentos saludos y reconocimiento al Lic. Álvaro Adame Arcos.

Con motivo de la inminente celebración del Día del Abogado, considero oportuno hacer algunas reflexiones respecto del papel que los profesionales del derecho desempeñan en favor del orden, la justicia y la seguridad jurídica. Durante mucho tiempo se ha sostenido que el problema de nuestros pueblos en esta materia, no es de instituciones sino de hombres, lo que motiva a recordar lo que son y lo que significan los deberes de los abogados y por extensión los profesionistas relacionados con esa área.
Ives Grande Da Silva escribió: “sino consideras tu profesión como lo más noble sobre la tierra, abandónala, por que no eres abogado”. Hay razón por tanto cuando se define en el Código de Ética Profesional de la Barra Mexicana de Abogados, que registra: “el abogado debe tener presente que es un servidor del derecho y coadyuvante de la justicia”. Tomar en cuenta que cuando se ejerce esta profesión los valores de la ciencia del derecho son: la justicia, la seguridad jurídica, el bien común, la verdad y la imparcialidad”, especialmente este último valor impone a Ministros, Magistrados o Jueces a ser libres e independientes, de tal manera que las instancias y resoluciones dictadas por ellos no se inclinen a favor del poderoso, rico, amigo, político o pariente.

Recordar que los Mandamientos del Abogado son: estudiar, pensar, trabajar, se leal, tolerar, tener paciencia, fe, amar la profesión y a la par considerar que las exigencias de la libertad humana y los requerimientos de la justicia social, constituyen las notas dominantes de la abogacía. Se exige fortalecer la confianza y preservar los Principios del Derecho, en esta meta no se admiten desmayos ni claudicaciones. Emmanuel Kant afirmó que “los hombres tienen dignidad y las cosas tienen precio”, los abogados deben tener siempre la más elevada conciencia de la dignidad y nunca tener precio.

El Dr. Honoris Causa de la UNAM, don Jaime Torres Bodet escribió en Servidumbre y Grandeza del Abogado que… “quien prefiere la forma al fondo de la justicia, quien se abriga en la habilidad del procedimiento, con desprecio de la verdad intrínseca de la causa, quien por interpretación de la letra vicia el espíritu de la ley, no sólo miente a sus semejantes, se traiciona a sí propio y se hace cómplice activo de la desintegración de la sociedad”.

Las Escuelas y Facultades de Derecho están llamadas a enfocar sus afanes hacia el futuro, sitios precisos para discutir los grandes problemas nacionales y del mundo; enseñar a los jóvenes que únicamente la democracia que vive para la justicia, permite al hombre conducir adecuadamente su existencia.

aralelamente subrayar que nuestra Constitución es la columna vertebral de México que regula la política social y jurídica y que debe aplicarse con solidez y procurar darle el lugar preponderante que merece.
Por sobre todas las circunstancias garantizar la vigencia del Estado de Derecho y la construcción de una gobernabilidad democrática que genere las condiciones para el desarrollo económico que satisfaga las exigencias sociales con justicia, sentido humano, libertad e igualdad. Para ello, la ciudadanía junto con las instituciones y los gobiernos, deben contribuir a enaltecer toda obra de reforma intelectual y de depuración moral capaz de evitar que se frustre una cultura verdadera basada en la ética de la vida.

En todas las escuelas y en todos los niveles atender la formación cívica de los escolares, brindándoles los elementos de discernimiento para involucrarse en el acontecer social y democrático de las colectividades. Mucho se lograra si las autoridades de las instituciones, los profesores y los padres de familia toman en serio este aspecto vital en la formación de los futuros ciudadanos.

Si así lo hacemos estaremos acordes con el pensamiento de Spinoza: “la verdadera aspiración del Estado no es otra que la paz y la seguridad de la vida. El mejor Estado es aquel en que los hombres viven armónicamente y cuyas leyes son respetadas”.

En este su día reconocemos el papel trascendente que desempeñan, por eso debemos considerarlos pieza clave en el andamiaje de la estructura de la sociedad mexicana. Felicidades a todos los abogados.
Julio 7 del 2022.

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