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Por: José Rodríguez Salgado

Acatempan, preludio de libertad A la maestra originaria de Acatempan, María de Jesús Chacón. (RIP)

Presencias y Evocaciones


Fecha Publicacion:  jueves, 14 de enero de 2021 - 01:21:00 -- Fecha Actualizacion jueves, 14 de enero de 2021 - 00:30:46

El pasado 10 de enero se cumplieron 200 años del célebre “Abrazo de Acatempan”, que como registra la historia fue el antecedente inmediato de la Consumación de la Independencia Nacional. Las tres etapas fundamentales en que suele dividirse el proceso creativo de la nacionalidad mexicana, Independencia, Reforma y Revolución, no encontrarían explicación sin recordar a esta risueña región del municipio de Teloloapan, en donde se realizó el encuentro de dos fuerzas que se pusieron de acuerdo para cancelar las distancias y propiciar el advenimiento de la nación mexicana.

Acatempan por estas fechas se reviste de fervor patrio, pues de esta tierra brotó la semilla que pronto envolvería con sus frutos milagrosos la Nueva España y cumpliría el anhelo de libertad y la obtención de dignidad del sufrido pueblo. Es aquí donde adquiere estatura de gigante el Gral. Vicente Guerrero Saldaña, heredero de la causa emancipadora de Hidalgo, Morelos, Matamoros y los Galeana. Él es el símbolo de la heroica resistencia frente la orgullosa, oportunista e insolente actitud de Agustín de Iturbide que abusando de la buena fe del tixtleco Guerrero, escala el poder y se hace coronar emperador del nuevo país. Así se reconoció en la solemne ceremonia el pasado 10 de enero presidida por el C. Gobernador del Estado Héctor Astudillo Flores.

En esta histórica efemérides se conmemora en medio de la atroz pandemia del COVID 19, el Bicentenario de la Consumación de la Independencia. La vieja polémica para infortunio de un pequeño sector, deja clara la figura del insigne luchador como auténtico consumador del movimiento. Se glorifica por tanto, al jefe insurgente suriano después de los añicos con que el fanatismo conservador quiso opacar la gloria de nuestro paisano.

En el bicentenario del histórico abrazo se rinde culto a nuestros héroes y se les reitera admiración, respeto y adhesión a sus ideales. Debemos aprender de ellos para fundamentar el presente y configurar el porvenir, rechazando las glorificaciones pasionales. El líder resurge de un pasado lleno de lacras que afronta las crisis con el poder creador de las masas insurrectas. En su titánica lucha, sin impaciencia, tenaz e imperturbable, impone su voluntad y realiza su ideal precisamente en Acatempan, en medio de contradicciones y abusos del ambicioso jefe de las fuerzas realistas que obedecían a los intereses de los ricos y poderosos de entonces.

Vicente Guerrero orientó el pensamiento de su raza hacia el rumbo republicano, jamás se envaneció con los honores, desdeñó los elogios y se refugió en la dignidad de sus conciudadanos. Sostuvo su verdad y la seriedad de su palabra, orientó el faro de sus acciones en las repetidas tragedias que azotaron la historia de su tiempo. En él las nuevas generaciones encuentran el detalle genial, el episodio conmovedor, avizorando el abrazo fraterno que anhelamos todos los mexicanos en esta etapa de conflictos y múltiples distanciamientos, falta de solidaridad, comprensión, colaboración y enconos crecientes.

Debemos refrendar el culto firme y respetuoso a la Patria y a la insigne Bandera Nacional con el propósito de ser mejores, borrar discrepancias y reafirmar convicciones y libertades; tender puentes de entendimiento sobre los abismos y odios. Que nuestra divisa sea vencer los efectos de la pandemia, solucionar el grave problema económico y el desempleo, alejar el fantasma de la incredulidad, asegurar la permanencia de la paz y la justicia, vivir en armonía y en perpetua ascensión. 

Será más fácil vencer las adversidades con la fuerza de la unidad y la comprensión y con la invariable determinación de buscar la sana convivencia, la ágil comunicación y el mejoramiento total de la sociedad mexicana. Así, de los abismos, el odio y la indolencia, surgirán mejores paisajes, buscar el acercamiento y la concordia, sellando en un abrazo que redima y enaltezca, así se podrán delinear nuevas y mejores condiciones para un trato pacífico y respetuoso, asegurando de paso, éxito en la empresa que haga posible oportunidades para todos, pan y justicia para quienes la buscan sin reposo. Qué mejor que nuestros niños y jóvenes puedan construir a futuro la patria que soñó Guerrero, Álvarez, Juárez y Altamirano.

Acatempan, es el símbolo que acumula esperanzas de un presente más tolerable y un futuro promisorio pensando en la subsistencia equilibrada y suficiente para todos y ser dignos de la frase inmortal “La Patria es Primero”.


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