Prúrigo – Don Chimino

Por: David Flores Botello

PRÚRIGO.- El prúrigo por insectos es un problema de la piel que es más frecuente en niños y adultos jóvenes, es una especie de hipersensibilidad o de alergia a la saliva que inoculan los insectos al momento de picar, la palabra prúrigo proviene del latín proorigo que significa comezón. En el sitio de la picadura puede formarse un granito que se conoce como pápula o bien puede aparecer una roncha que producen mucha comezón o picor, en ocasiones los niños se rascan tanto que pueden sangrase el granito y al quitarse la epidermis, que es la capa superficial de la piel, puede agregarse infección que se conoce como impétigo. El prúrigo puede ser ocasionado por picaduras de moscos (zancudos), pulgas, chinches, garrapatas y ácaros, en ocasiones es confundido con varicela solo que la varicela es una infección que sana en 10 días si no se complica, el prúrigo puede durar semanas y ser repetitivo, es decir, puede haber mejoría y luego recaer en unos cuantos días o semanas. Un niño con prúrigo puede tener tanta comezón que no puede dormir, muchos padres desesperan y aplican varias sustancias en la piel de sus hijos sin corregir el problema. El sudor, el olor y el calor corporal, el CO2 que se produce al respirar y quizá hasta el sabor de la sangre de cada persona atrae a los insectos, se dice que el tipo de sangre puede influir, que la gente con sangre tipo 0 son más susceptibles a las picaduras de los insectos, los atraen más que los que tienen sangre tipo A, los de tipo B son a los que les pican menos, lo que sí hemos visto es que las personas que están predispuestas a las alergias o tienen atopia son más susceptibles y presentan prúrigo con mayor frecuencia. Los moscos se sienten atraídos de manera especial por las embarazadas sobre todo en las últimas etapas del embarazo en que exhalan 21% más de CO2 que quienes no lo están. En ocasiones un solo piquete puede producir más pápulas o granitos con comezón que siguen la trayectoria de la vena donde picó originalmente el insecto, este es un tip que ayuda (entre otras cosas) a diferenciarlo de la varicela, en la que existen pápulas o granitos con comezón en otras áreas del cuerpo distintas a la trayectoria de los vasos sanguíneos. Como en el caso de la tos del fumador que por más medicamentos que tome no dejará de toser mientras siga fumando, lo mismo sucede con el prúrigo por picadura de insectos, mientras les sigan picando los niños susceptibles o predispuestos seguirán teniendo problemas en su piel por más medicamentos que tomen o les unten. El diagnóstico se hace por exclusión y una buena valoración clínica que incluye el interrogatorio cronológico del curso de la erupción, el examen físico para ver las características y distribución de las lesiones que nos puede orientar, si están en las partes expuestas como la cara, los brazos y en las piernas descubiertas nos orientará a que el causante es un insecto volador, si están en los tobillos y las piernas posiblemente sean pulgas y si es el tronco es probable que sean chinches. La causa principal de prúrigo en nuestra región son las picaduras de moscos conocidos como zancudos y, para evitar su picadura pueden usarse repelentes de insectos en niños mayores de 2 meses, se recomienda aplicar el repelente sobre la ropa no sobre la piel, uno de los repelentes más usados desde hace más de 40 años es el DEET (N,N-dietil-toluamida), la presentación al 10% brinda protección por unas 2 horas, el DEET al 30% protege durante 5 horas, las concentraciones mayores no brindan una protección adicional. No se recomienda el uso de laminitas o humo para ahuyentar a los moscos ya que el producto de la combustión de los repelentes puede afectar la vía respiratoria, el uso de antihistamínicos orales y de vitamina B1 conocida como tiamina pueden ayudar ya que los primeros calman la comezón y la vitamina produce un olor en el cuerpo de quien la toma que puede alejar a los mosquitos. Es ampliamente recomendado el uso de mosquiteros en puertas y ventanas, los llamados pabellones de tul en las cunas de los niños, si un niño duerme sin protección será presa fácil de los insectos. El uso de insecticidas casa y jardín ayudará a disminuir la población de moscos en su hogar, aplíquelos en ausencia de los niños. Como resumen diríamos que lo más importante para no padecer prurigo es evitar la picadura de insectos.

DON CHIMINO.- A Alfredo como que de pronto se le iba el avión, se quedaba pensativo mirando sin mirar o a la mejor sí miraba o se imaginaba el etcenario en su tatema como si en ese momento lo tuviera viviendo, por ratitos paraba pa echarse un trago o una botana, pero eso sí, cuando se encarreraba paticándonos contaba hasta detalles, por momentos no se le miraba para cuándo terminaría de paticarnos y de tomar porque ¡vaya que le estaba entrando al mezcal!, nos había dicho que en su restorán de Chicago se echaba sus copas con los clientes que asegún ya taba corrioso, que aguantaba un chingo. Pasada la medianoche, se sirvió otro caballito de mezcal, llevaba ya media botella entre pecho y espalda, él solito, por mí le ´biera ayudado porque me encanta el mezquite, pero no podía chupar por tantas medecinas que taba tomando por lo de mi úlcera de mi estógamo. Mis tres compas echaban cheve, andaban ya poco más de medios chiles pero contentos y atentos. ¡Salud por los novios Caprice y Richard! Etsclamó alzando su copa de mezcal, le dio un trago largo, aspiró el vapor, lo sacó poco a poco y siguió diciendo: “–¿Cuándo me iba a imaginar que la chiquilla que me enseñó a besar sería la madre de quien se casaría con mi hijo putativo? Los años le cayeron muy bien, además de bonita, Enriqueta se miraba elegante, de buen porte, el día de la boda radiaba de felicidad y ¿cómo no estarlo si era su hija quien felizmente se casaba?. Nancy también estaba feliz, despampanante con su vestido oro metálico, brillante, bien ajustado al cuerpo que imaginé seguía ejercitando, aunque su escote era discreto lo entallado de la ropa marcaba todo su contorno, como si fuera una segunda piel, se desenvolvía con la seguridad que da haber vivido tantos años en Chicago. Enriqueta exageró un poco, su vestido hasta los tobillos verde turquesa con tirantes anchos sobre sus hombros y espalda desnudos con un gran escote que dejaba poco a la imaginación, al padrecito cincuentón lentes de botella, aunque con la mano temblorosa, no le costó trabajo sacarle de entre en medio de las bubis la hostia que se le cayó al darle la comunión, yo no sé si así tengan que ser los vestidos de las mamás de los novios, pero la verdad ambas se veían guapísimas y coquetas.–“ Una carcajada de señora en convivio con las amigas hizo que Alfredo parara de contarnos, era mi Puchunga que seguía a la mitan de la escalera de caracol pa estar atenta a lo que Alfredo nos paticaba, era tanta su risa que nos la contagió y soltamos la carcajada todos, tantito porque se le oyó muy chistosa y escandalosa, más a esa hora que todo taba silencio, y tantito porque ya taban pedos ellos, a mí me dio harta risa su risa de mi vieja que le salió muy etspontánea, pero me carcajié más de pensar en la cara del curita que seguro sudó la gota gorda y la cara que pondría el marido de Enriqueta ante tan chichistoso momento, reí tanto que casi me meo, jue como un ataque de risa que me dio, les digo que me sentía raro, los oyidos me zumbaban, la luz de la lámpara de la calle la miraba con rayitos brillante con colores de arcoíris, cuando bajé al baño los peldaños de la escalera los sentí como acolchonaditos, parecía que andaba yo en las nubes, lo mismo me pasó al subir, aunque caminaba medio pasguato mi mente pensaba en muchas cosas, sobre todo que ya era tarde y el Alfredo no terminaba de decirnos qué había sido de su vida “– . ¡Aráchole Alfredo, como que le das muchas vueltas al asunto, ¡ve! ¡Ya es la una de la mañana canijote! ¡Ya te la prolongaste un buen! ¡Sé más concreto! Lo apuró mi compa Flor enseñándole su reloj después de ser el más calladito y… híjoles, ¡ya me volví a colgar! Áhi nos pa l´otra, graciotas.

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