opinion


Por: J. David Flores Botello

Hagamos historia - Don Chimino

Pediatrucos... y algo más


Fecha Publicacion:  sábado, 31 de julio de 2021 - 01:15:00 -- Fecha Actualizacion sábado, 31 de julio de 2021 - 01:26:28

HAGAMOS HISTORIA.- No hubo mucha difusión ni debate en los medios de comunicación tradicionales en relación con la Consulta Popular que se llevará a cabo en nuestro país para decidir si se investigan o no las acciones de gobierno que llevaron a cabo los seis ex presidentes que fueron factor importante para que se llevara a cabo el saqueo más grande de la historia de los bienes de nuestra nación además de endeudarnos a tal grado que se requerirán dos generaciones para poder pagar esa deuda, ojalá que la gente salga a votar, que sea protagonista de la primera Consulta Popular de nuestro país, que la democracia participativa sea más importante que la democracia representativa, que no solo votemos para darles poder a los políticos sino también votemos para quitárselo si no hacen las cosas bien, que no tengamos que esperar a que cumplan los años de su mandato si están haciendo las cosas mal, que quienes mandemos en todo momento seamos los ciudadanos, ojalá se animen y que mañana sea además de un día histórico, un día de fiesta, ¡vamos todos a votar! Debemos empoderarnos para que quienes nos gobiernan, lo hagan obedeciéndonos.

DON CHIMINO.- Toy sosprendido de lo mejor que ya habla mi compadre Chón, desde que casi se lo lleva Calacas por el mentado virus ese que lo tuvo más de 2 semanas coneptado a una máquina de otsígeno con una manguera en sus narices, hasta que sintió cercas la Güesuda y que sintió que volvió a nacer jue que le dio por leer libros, a hacerse más culto que buena falta le hacía, ya cuida mucho su modo de hablar y hasta quiere hacerse el inteleptual, aunque en veces se le chispotea y anda diciendo estuata en lugar de monamento, por eso dicen: “genio y figura, hasta la sepoltura”, ¡aaah mi compadre! Le ha ido como en feria porque le salió alto su antígeno prostático, con las revisadas y estudios por su trasero anda bien ciscado pues a pesar de que los estudios decían que no tenía cáncer su urólogo le dijo que de acuerdo a las guías de no sé qué a güilson le tenían que hacer biopsia con una abuja dende de dentro de su bújero hacia la próstata, eso lo tenía apanicado, ¿y yo?, yo me jui a hacer mis análises tambor porque el miedo no anda en burro, más si ya anda uno arriba del cincuentón, quedaron de entregarme los resultados antier, ese día me llamó mi compa Chón cuando apenas se asomaban los primeros rayos de sol, a esa hora ta fresquita la mañana y uno quisiera seguirse un ratito más acurrucado, sentí vibrar mi teléfono en la silla que tengo a un lado de la cama, una, dos, tres vibradas y yo me hacía guaje como que no oía cuando sentí su codo de mi vieja entre las costillas diciéndome “Chimi, tu teléfono”, entre cada vibrada repasé que quién pudiera ser a esa hora, cuando sentí el codo de mi Puchunga ya había decedido contestar porque, ¿quién otro sería que me llamaba si no era Chón? El día anterior se ´bía ido a Chilangolandia a ver a otro urólogo asegún etsperto en cáncer de próstata, yo estuve esperando su llamada hasta la media noche porque ya le dije, no son chismoso pero me tenía todo intrigado, ¡¿Bueno, Bueno?! Le contesté y pa no molestar a mi Puchunga me puse mis chanclas de pata de gallo y en truza me salí al pasillo porque sí, sí era mi compa que me comenzó a paticar: “Compadre, te ruego me disculpes el llamarte tan temprano pero anoche llegamos de la Ciudad de México Choforita y yo pasaditos de las 12 de la noche bien cansados y aunque ya no aguantaba las ganas de decirte cómo me fue no quise ser impudente y te llamo a esta hora”, no te preocupes compa, patícame anda, patícame, le dije,  ya para entonces taba yo más dispierto que un niño que le dan coca con pan en la noche, ¿cómo te fue? ¿Qué te dijo el doptor? ¿Te van a hacer las biopsias? Y que me dice: “Ayer nos fuimos mi vieja y yo a México en el camión de las 7 de la mañana, ella había quedado de pasar a saludar a su hermana Sofía, la consulta la teníamos a las 5 de la tarde y el edificio de consultorios a donde iríamos en la calle Chiapas de la colonia Roma estaba a unas cuadras de su casa de Chofi, así le decimos de cariño y vive en la calle Tuxpan, llegando a la terminal de Taxqueña tomamos un taxi de los que salen de ahí, pasaditas de las 11 llegamos con mi cuñada que siempre que vamos a visitarla nos recibe con mucho cariño, apenas entramos y lueguito me llegó el olor a menudo y a pozole compadre, donde que los sabe cocinar exquisitos pero, la secretaria del Dr. Herculano Chan que es experto en cáncer de Próstata y trabaja en el hospital de cancerología, me dio instrucciones de que el día anterior solo tomaría alimentos líquidos y que me mantuviera en ayuno por si acaso necesitaban anestesiarme para hacerme biopsias, híjoles compadre, tú me conoces como soy de hambriento, fue un suplicio para mi, siempre con mi cobre bocas puesto tragaba y tragaba saliva porque se me hizo agua la boca con los olores que respiré, “pasen, pasen, los estábamos esperando para desayunar juntos, les preparé menudo, pozole, taquitos dorados de chorizo, papa y requesón, ¡que gusto poder recibirlos en esta su casa!” Nos dijo Chofis,  y yo tragando saliva, dejamos el sobre con mis estudios y la bolsa de mi vieja sobre una mesita y mientras nos lavábamos las manos y nos poníamos gel alcohol nos preguntó Chofis: “¿Les sirvo menudo? Tú con pata, ¿verdad cuñado?” y antes que yo dijera algo que dice mi vieja: “A mí sí sírveme un menudito pero sin pata, Chimino desayunó temprano porque ya ves que lo tienen que revisar en la tarde y le dijeron que fuera lo más en ayunas posible, gracias manita”, le pedí permiso para pasar a su sala, prendí la tele y me puse a ver un reporte de las olimpiadas, de vez en cuando iba al baño, me mojaba mis labios, le daba un buche y lo arrojaba al lavabo, me hacía de cuenta que estaba yo comiendo como dices tu, engañando a la tripa, a las 4 y media que llegamos al consultorio ya sentía yo un hoyo en mi panza de tantísima hambre compadre, eran las 5 y cuarto y el doctor no llegaba, ¿señorita, el doctor no es puntual? Le dijo mi vieja a la secretaria, ella la volteó a ver con una cara como de pocos amigo y dijo: “ya no tarda”, pasaron 20 minutos más, mis tripas me chillaban de hambre y ahora yo le pregunté: señorita, ¿sabe el doctor que lo estamos esperando?, sí, me dijo sin siquiera voltearme a ver, cinco minutos después llegó un doctor chaparrito, imagínate, más que yo, cincuentón, casi pelón, los pocos pelos canos, ojos como de chinito, medio regordete, “pasen por favor” nos dijo, me hizo unas preguntas, vio mi resonancia magnética, el ultrasonido transrectal y mis resultados de laboratorio con el antígeno prostático alto, “lo tengo que revisar, pase para acá, por favor nos espera señora, me metió a un cuartito que tenía una cama de exploración, cerró la puerta, me pidió que me acostara boca arriba, sin quitarme los zapatos, “doble las piernas, baje su pantalón y su ropa interior hasta los tobillos, separe las rodillas” me dijo, quedé como pollo de rosticería, patas abiertas y el culo al aire, lo bueno que lo tenía de frente al doc, ya vez cómo soy de desconfiado, no me fuera a meter otra cosa, se puso unos guantes, y me empezó a revisar el miembro compa, lo hacía para un lado para el otro, luego me agarró los tompiates, me los tentó y hasta como que me los sopesó, me revisó mis ingles, se quitó los guantes, se puso otros, se embadurnó su dedo con un como aceite y ya sabía yo que seguía la dedeada de mi cicirisco que cuando sintió lo frío del aceite se me frunció, “afloje”, me dijo mientras metía su dedo hasta tocar mi próstata, la comenzó a revisar suavemente, el contorno de atrás, el de adelante, de un lado, del otro, de en medio, le apachurraba quedito mientras volteaba para arriba entre cerrando más sus de por sí ojos chiquitos, como pensando, como estudiándola, yo sentía hartas cosas raras, primero sentí que me enrojecí de la cara, me dio calosfríos, se me erizaron mis vellos de mis brazos, como que echaba la simiente, como que me orinaba, arajo compadre, se tardó tanto sobándole ahí que ya se me andaba paralizando el asunto, yo creo que se dio cuenta porque sacó su dedo, me limpió con papel higiénico mi cola y me dijo que era todo, que me podía subir mi pantalón, me senté de nuevo frente a su escritorio a un lado de mi Choforita que le preguntó ansiosa y preocupada: “¿Cómo lo encontró doctor? ¿Cuál es su opinión?”  Con toda la tranquilidad del mundo, nos dijo que para él no era necesario hacer biopsias por el momento, que pensaba que lo del antígeno prostático se me elevó por una prostatitis, que casi todos los hombres tenemos con cierta frecuencia ese tipo de inflamación, que me iba a recetar antibióticos y que en 3 semanas me hiciera el estudio del antígeno nuevamente, me recomendó un laboratorio de su confianza, yo le pregunté si las semillas de calabaza eran buenas para la próstata y me dijo que sí, que son buenísimas, que las comiera y nos empezó a platicar que él era de Chiapas, que su bisabuelo sabía mucho de herbolaria, que curó de gratis a mucha gente y que vivió 110 años, que también las semillas de girasol, que el zapote prieto también, más de 5 minutos platicándonos de su bisabuelo, nos despedimos, pagamos los mil quinientos pesos de la consulta y nos fuimos muy contentos a la casa de Chofis, me eché un plato de menudo con pata y unos taquitos dorados y luego nos fuimos a la terminal de Taxqueña en un Uber que pidió mi vieja, nos tocó mucho tráfico y lluvia en el camino hasta pasando Cuernavaca, llegando a Iguala me metí a bañar pues me estaba dando comezón mi colita yo creo que por el aceite que me untó, le puse tantito jabón, harta agua tibia y al tocar, no se sentía inflamado como cuando me metieron esa cosa para hacerme el ultrasonido transrectal, estoy muy contento compadre y quiero invitarte a la pozolería a echarnos una patita, un pozolito y unas cervezas con su respectivo mezcal, tengo ganas de ponerme una guarapeta del puro gusto que traigo, tu dices” Le dije que en la noche le decía, que dependía del resultado de mis estudios, apenas pardiaba la tarde cuando le llamé, le dije que ahora era yo el de la bronca, me dijo el químico que había yo salido con algo de anemia y mis triglicéridos altos, mi Puchunga  se rete asustó y me sacó cita con un doptor internista muy famoso en México, que solo tenía lugar hasta dentro de una semana y pos ni modo compa, ójala y no tenga yo algo malo y… ¡ándenles! Ya me reteque colgué, áhi nos pa l´otra, graciotas.

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