opinion


Jarrito nuevo ¿dónde te pondré?


Fecha Publicacion:  miércoles, 7 de abril de 2021 - 01:20:00 -- Fecha Actualizacion miércoles, 7 de abril de 2021 - 00:39:18

Por: Isidro Bautista Soriano

Quien se confíe en que va bien a las urnas podría acabar mal, concretamente los dos principales contendientes por la gubernatura de Guerrero, Mario Moreno Arcos y Félix Salgado Macedonio, de la coalición PRI-PRD y de Morena, respectivamente.

Y es lo mismo en el caso de la disputa de ayuntamientos y diputaciones, que pensaran en la posibilidad de ser arrastrados a la victoria por una ola, como pasó con López Obrador. 

Ya comenzaron los choques, primero con la tarjeta roja del INE sacada para el ex alcalde de Acapulco, y después resulta que ese árbitro está vendido con el ex edil de Chilpancingo, por no ver sus gastos de campaña.

Recuérdese que no es en vano el dicho de que del plato a la boca se cae la sopa, igual que ocurrió con Ángel Aguirre en la fórmula de candidatos que integró con Silvia Romero, del PRI, por el Senado, en 2006, en que perdió ante Lázaro Mazón y David Jiménez, del PRD, después de cacaraquear que andaba hasta 32 puntos arriba de la preferencia, de tal forma que se daba el lujo de permanecer en cama como quien toma el sol.

Una cosa es el hecho de tener todo el ánimo de ganar, y otra es confiarse, lo cual no debe concebirse ni siquiera con tanta palmada de mano, como la que acaba de recibir Mario Moreno en Ometepec del propio Aguirre, en la que éste echó las campanas al vuelo. 

Mario debe armar una verdadera estrategia de campaña, de cuidar todos los detalles posibles, como si se tratara de preparar la mejor boda. Su crecimiento no ha sido producto de la planeación. 

Un detalle determinante sería quitarse el tricolor que carga pintado en la frente, ya que la respuesta más rápida es el PRI a la pregunta de cuál es el partido por el que nunca votarías. Y todos los días grita a los cuatro vientos que recibe el respaldo de puros priistas, con los perredistas que quedan del matadero como guarnición del platillo que ofrece en campaña.

No tiene aún una propuesta realmente más atractiva que la 4t de López Obrador, que machaca Salgado Macedonio, y que lo tiene con el 45 por ciento de preferencia ante el 30 del priista, según la encuesta difundida ayer por El Financiero. Va AMLO en el cargo de presidente casi a mitad de camino, y ni siquiera lo tambalean del caballo.

El senador con licencia, más bien, debe cuidarse de no resbalar. Lo difícil no es tanto llegar a lo alto, sino mantenerse ahí mismo. Más cuidado debe tener en entrevistas como la que concedió para la televisión de Ciro Gómez.

Mario tiene alrededor de un lustro por Guerrero, y Félix, pisando los treinta años en campaña al hilo, en record como López Obrador sin dejar de ser candidato presidencial.

Y preguntaríamos aquí a Mario y a Félix que por cuál de estas dos máximas de Proverbios se irían, sin ningún propósito de lastimar sino por el contrario, de construir: la primera, Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio, y el que cierra sus labios es entendido, o la segunda, En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente. [email protected]



Copyright: Diario 21

e-Paper

VER ACERVO