Por: Álvaro Venegas Sánchez

Recuerdo y recordaré: “Compadrito del alma”. Esas fueron siempre las palabras que escuché como saludo de parte de César Núñez Ramos. Tanto en las pocas ocasiones que nos visitó en mi domicilio como en los encuentros relacionados con la lucha magisterial por la democratización del SNTE después de 1987 en que, con su primera esposa, Hortensia Rebolledo (igualteca), apadrinaron el bautizo de la menor de mis hijas Yara Mayta.
El sábado de la semana pasada, miembros de Morena de Guerrero que fueron leales a su liderazgo y procuran conservan su ejemplo organizaron, en Chilpancingo, merecido homenaje para celebrar su natalicio. Hicieron extensiva la invitación a quienes saben compartieron sueños y lo acompañaron en alguna etapa de su larga trayectoria. No pudieron contactar a todos o bien unos por cierta razón no pudieron asistir. Para evitar exhibir mi aprecio personal, prefiero ofrecer partes de lo que escuché de algunos que tuvieron el privilegio de hacer uso de la palabra en ese acto y que, desde luego, son expresiones que avalo y comparto.
Rocío Bárcenas Molina, segunda esposa, como filósofa, habló del sentido de la muerte y rememoró cómo era y fue su compañero en vida: “lo conocí en manifestaciones y mítines del magisterio y dije “lo quiero para mí”; pero un hombre de convicciones y compromiso social, no puede ser hogareño. No fue mío, fue de ustedes, de sus compañeros de lucha. César nunca participó buscando un cargo. Para nada fue un ambicioso vulgar. Jamás usó su peso para obtener candidatura. López Obrador, siendo Jefe de Gobierno 2000-2006, valoró su trabajo como responsable de Participación Ciudadana y después del fraude del 2006, en tanto Gobierno Legítimo, lo nombró subsecretario de Educación. Posteriormente lo envió a Guerrero confiriéndole la tarea de construir y organizar el Movimiento de Regeneración Nacional”.
Jacinto González, joven diputado local, hizo esfuerzos para controlar el llanto y poder destacar las vivencias de quien admira y considera su maestro; abandonado por aquellos que, con él, no veían posibilidad de construirse candidaturas. Araceli Gómez, demandó unidad a los morenistas para no defraudar la esperanza del pueblo, porque la unidad de todos es la clave para que continúe y se fortalezca la Transformación. Iván Hernández Díaz, coordinador estatal de los programas federales, ponderó la humildad de César Núñez Ramos: “todos pensábamos que él sería el Delegado estatal y no fue así. (Pablo Amílcar fue el afortunado). Pudo irse a casa, con su familia. En cambio, su convicción de que iniciaba una nueva etapa y su lealtad al proyecto de gobierno de AMLO hicieron que decidiera quedarse y asumir la subdelegación en Acapulco”.
De quien mi mente retuvo más datos y comentarios fue de Félix Bautista Matías; contemporáneo, compañero y amigo del homenajeado: “César nació el 17 de junio de 1942, en Yestla, municipio de Leonardo Bravo. Ayer habría cumplido 80 años. Fuimos estudiantes a los 17 y 18 años en la escuela Normal de Ayotzinapa, luego estuvimos en la lucha política en los años más oscuros y represivos para todos los movimientos sociales en México: los años 60 y 70, durante las presidencias de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría, la época de la Guerra Sucia. Y, en Guerrero, durante los gobiernos de mano dura del general Raúl Caballero Aburto, del médico militar Raymundo Abarca Alarcón y del ingeniero Rubén Figueroa Figueroa. Participamos juntos en esas luchas, pero nuestra amistad perduró hasta octubre del 2020 en que el Covid le arrebató la vida”.
“Ingresó a la Normal en 1955, sobresaliendo como estudiante destacado en matemáticas, la música y el dibujo. Formó el Trio Diamante e hizo pinturas al óleo de Fidel Castro, el Che Guevara y otros personajes. Su compromiso con la lucha social surgió cuando junto a Lucio Cabañas, su hermano Serafín Núñez y otros analizamos la problemática magisterial y elaboramos una plataforma de reivindicaciones para los maestros de Guerrero para lo cual organizamos el Frente Revolucionario y posteriormente, el Movimiento Revolucionario del Magisterio (MRM) que dirigió el prestigiado maestro Othón Salazar Ramírez. A los 19 años de edad, su primera adscripción como maestro fue en Xochihuiehuetlán (en la Montaña). Pueblo al que compuso una balada a la belleza del lugar y a sus mujeres. Después trabajó en otros municipios hasta que fue desterrado al estado de Morelos por el rencor que le tenía Rubén Figueroa”.
“En su paso por el comité ejecutivo de la Sección 14 del SNTE, como secretario de Finanzas, denunció a Antonio Camacho Salazar, por el fraude al Seguro Mutualista del magisterio. También fue expulsado del CEN del SNTE en tiempos de Carlos Jonguitud Barrios. A pesar de todo para César Núñez la lucha sindical, campesina y político partidaria fueron de la mano. Mientras participábamos en el frente magisterial también organizábamos a los campesinos contra la política de la CNC y así, del PCM él pasó al PSUM, al PMS, al PRD hasta llegar a MORENA. Su conducta y lealtad al presidente de la Republica y a proyecto de la 4T, jamás estuvo en duda. Fue pueblo, vivió al lado del pueblo y lucho por el pueblo”. Que descanse en paz.
Iguala, Gro., junio 20 del 2022.

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