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Estados Unidos, Luego de 75 años, la NFL le dice adiós al Pro Bowl, por lo que se convierte en la primera de las principales cuatro ligas americanas en desaparecer el evento que reunía a sus jugadores más destacados de cada temporada.


El Pro Bowl, que comenzó a realizarse en 1951, se despide como un partido independiente y solo se mantendrá la distinción para los jugadores, pero se terminó cualquier posibilidad de ver un evento en la semana previa o posterior al Super Bowl, como se venía realizando de forma tradicional desde hace más de siete décadas.

¿Y AHORA COMO SE RECONOCERÁ A LOS MEJORES JUGADORES DE LA TEMPORADA?
De acuerdo con los reportes del medio deportivo The Athletic, la oficina de la Liga presentó formalmente a los dueños de los equipos un nuevo esquema organizativo. A partir de 2027, la NFL otorgará el honor del Pro Bowl de manera exclusiva a 88 jugadores de ofensiva, defensa y equipos especiales, los cuales serán seleccionados por medio del voto conjunto de la afición, los entrenadores y los propios atletas.


También se eliminarán las listas de suplentes. En los últimos años, las reiteradas renuncias de los jugadores originalmente llamados obligaban a convocar a múltiples reemplazos, lo que devaluó la distinción deportiva. Y ahora que no habrá partido, no hará falta llamar a otros jugadores para complementar los rosters.


“El Pro Bowl, en su esencia, consiste en homenajear a los mejores de la temporada, en el campo, en partidos reales. Y el cambio aquí radica en desviar la atención del juego… hacia el homenaje”, compartió Peter O’Reilly, vicepresidente ejecutivo de negocios de clubes y eventos internacionales de la NFL, en entrevista con dicho medio.


En vez del partido, los 88 seleccionados acudirán en febrero a Los Ángeles, sede del Super Bowl LXI, para una gala presencial que servirá también como un evento promocional de los Juegos Olímpicos de 2028, que serán en la misma metrópoli.


¿CÓMO FUE CAMBIANDO EL PRO BOWL?
El Juego de las Estrellas debutó en 1951 en la NFL y vivió sus momentos de mayor intensidad en sedes históricas como Hawái, donde la exigencia física de los participantes era mayor a la que se veía en las ediciones más recientes.


Esa falta de competitividad provocó que el comisionado Roger Goodell y los ejecutivos ensayaran diversas fórmulas, desde capitanes honorarios y drafts de fantasía en 2013, hasta la transición al flag football en 2022, pero el interés por el evento no crecía, ni siquiera cuando el partido pasó a una semana antes del Super Bowl.