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Estados Unidos. Casi una semana después de haber resultado positivo a COVID-19, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reapareció este miércoles y animó a la población de su país a vacunarse.


En su primer acto público presencial tras superar el virus, celebrado en el jardín de la Casa Blanca, Biden agradeció a los médicos que lo atendieron durante los 6 días que permaneció aislado, luego de que análisis arrojaran que se contagió de la subvariante BA.5 de Ómicron, a su vez variante de COVID-19.


“Ahora mismo enfrentamos una nueva variante (de COVID-19), la BA.5, una versión muy contagiosa de Ómicron que tuvimos el invierno pasado. De hecho, esta nueva variante que me infectó está enfermando a muchas personas en todo el mundo, no sólo aquí en Estados Unidos”, explicó.


Durante su breve declaración, Biden presumió que su administración ha invertido millones de dólares en prevenir la propagación del virus, como en la compra de vacunas, la creación de mascarillas y pruebas para detectar la enfermedad que todos los estadounidenses pueden conseguir gratuitamente.


El mandatario estadounidense, de 79 años, aseguró que pasó por la enfermedad “sin miedo” gracias a dichas medidas; por ello, aprovechó para animar a su pueblo a vacunarse contra el virus y a recibir las dosis de refuerzo, pues disminuyen el riesgo de complicaciones graves en caso de contagiarse.


Biden recordó cuando Donald Trump, su antecesor, se contagió de Coronavirus y tuvo que salir en helicóptero de la Casa Blanca para recibir tratamiento en el Hospital Militar Walter Reed, en Bethesda, Maryland.


“Estuvo seriamente enfermo. Afortunadamente se recuperó. Cuando yo contraje la COVID-19 pude trabajar desde la primera planta de la Casa Blanca, en las oficinas que están ahí arriba”, comentó.


La diferencia con Trump, insistió, son las vacunas, los tratamientos disponibles y las pruebas para detectar el virus.

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