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París, Francia. Un mes y medio después de ganar las elecciones presidenciales de Francia por segunda vez, el partido de Emmanuel Macron, sufrió un severo castigo en las elecciones legislativas y pierde la mayoría absoluta (345 sobre 577 diputados) en la Asamblea Nacional, según las primeras proyecciones.

La coalición macronista, Ensemble, aunque tendrá más diputados que el resto, queda muy lejos de la mayoría absoluta y pierde 100 o más escaños para quedarse con una horquilla de entre 210 y 250, según el instituto Ifop.

En segunda posición, con entre 150 y 180 escaños, quedaría la Nueva Unión Popular Ecológica y Social (NUPES), la alianza de populistas de izquierdas, socialistas, ecologistas y comunistas liderada por Jean-Luc Mélenchon.

“PRESIDENTE MINORITARIO”: LE PEN
Además del descalabro de Macron y la irrupción de la izquierda como primera fuerza opositora, la otra novedad de la noche electoral es el ascenso del Reagrupamiento Nacional (RN) de Marine Le Pen, que pasa de ocho diputados a 90, según la misma proyección.

En los mejores resultados de la historia de la ultraderecha francesa en unas legislativas, Le Pen —que perdió las elecciones presidenciales por segunda vez consecutiva por culpa de Macron—, aseguró que su primer objetivo como tercera fuerza política en la Asamblea será hacer de Macron un «presidente minoritario».

Desde su feudo de Henin-Beaumin (norte), donde fue reelegida diputada, una exultante Le Pen realizó una corta declaración para celebrar ante decenas de militantes unos resultados inéditos para la ultraderecha, con casi 90 escaños, un 15% del total de asientos de la Asamblea Nacional (577), frente al 8% que tenía antes.

«Y eso que contamos con un sistema electoral injusto e inadecuado a la realidad del país», apuntó Le Pen, quien perdió en la segunda vuelta de las presidenciales ante Emmanuel Macron hace dos meses.

Le Pen repitió que su combate será tanto contra «las clases altas» que apoyan a Macron como contra los que «intentan minar a Francia desde abajo de manera antirrepublicana», en referencia a la coalición de izquierda Nupes, principal fuerza opositora encabezada por Jean-Luc Mélenchon.

La dirigente recordó que su prioridad será la lucha contra la inmigración, la seguridad, el desempleo y la «Francia olvidada».

El otro gran partido a nivel nacional, el conservador Los Republicanos (LR), cae desde los 130 hasta 60-78, pero puede convertirse en clave para la gobernabilidad si sus diputados y los de Macron alcanzan o superan los 289 que establecen la mayoría absoluta, algo que parece bastante probable.

De esta manera, los franceses envían una señal a Macron tras reelegirlo para cinco años más en abril: quieren imponer límites a su poder. Ya no podrá mandar solo. Las voces antisistema se escucharán más y tendrán un peso mayor en la vida parlamentaria. Y el descontento social se reflejará en el hemiciclo.

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