La humanidad en muy pocos años ha tenido un desarrollo tecnológico sumamente acelerado. Cualquier aspecto que pensemos de nuestra vida actual está influenciado de alguna manera por estos avances.

Si hablamos de dinero, este también se ha visto afectado por el huracán tecnológico desde hace varias décadas. Ahora es posible movilizarlo a través de la red y realizar compras y transacciones de una forma más cómoda sin la necesidad de tener efectivo en los bolsillos.

Este dinero digital, al igual que el físico, está regulado por las instituciones correspondientes de cada Estado. Pero en el año 2009 apareció una nueva moneda en la Red que funcionaba de una forma distinta a todo lo que habíamos visto. Los avances informáticos permitieron el nacimiento del bitcoin, la primera criptomoneda.

Transacciones con criptoactivos

El crecimiento y aceptación de los criptoactivos ha sido una montaña rusa durante estos trece años en los que han estado en línea. Al no estar regulados por alguna entidad estatal o financiera, sumado a su extremo anonimato entre transacciones, su uso no ha terminado de generar la suficiente confianza en sus primeros años.

Esta situación tuvo un cambio radical cuando la mano invisible del mercado comenzó a darle un valor inesperado a estas criptomonedas, llegando la más importante de ellas, el bitcoin, a un precio máximo que superaba los 68 000 USD en noviembre del año 2021. ¿Una locura no?

A raíz de este auge y entendiendo que estos criptoactivos han llegado para quedarse, distintas compañías han ido aceptando las criptomonedas como un método de pago alternativo, ayudando esto a la masificación del uso de esta nueva forma de dinero.

Las criptomonedas están presentes en todo, incluso en la industria del iGaming

Ahora bien, han sido diversas las empresas y sectores que han optado por aceptarlas como una opción de pago. Desde el mundo de la moda, la comida rápida o incluso los populares casinos online.

Si tomamos el ejemplo de estos últimos, la mejor selección de casinos en línea ha implementado en sus sistemas de pago el uso de las criptomonedas para ofrecerles a aquellos usuarios que movilizan grandes cantidades de criptos una mayor flexibilidad al momento de depositar fondos.

A su vez, el uso de este método de pago es en extremo conveniente para cualquier jugador de casinos online, ya que sus datos personales no son compartidos con nadie al momento de realizar transacciones.

En pocas palabras, la facilidad de su uso, la versatilidad y la privacidad que ofrecen estos criptoactivos son algunos de los elementos positivos que las empresas, que los aceptan como un método de pago, observan en ellos.

El único inconveniente que podríamos destacar con relación a recibir pagos con esta opción, es la volatilidad de este mercado financiero. Aunque recientemente hemos sido testigos de periodos alcistas que incrementan de forma abrumadora el capital de compañías y particulares, cuando el mercado se desestabiliza este dinero puede pulverizarse y generar grandes pérdidas.

Una caída que desestabiliza al sistema

Esto nos lleva a la pregunta central de nuestro análisis, ¿la reciente caída de las criptomonedas significa que habrá menos posibilidades de que las empresas las acepten como un método de pago? Vamos a reflexionar acerca de ello.

Aún es muy pronto para aventurarnos a afirmar que las empresas en general van restringir el uso de criptoactivos como una opción de pago, pero sin dudas es una posibilidad latente, ya que el dinero que ingresa de esta manera puede reportar pérdidas mientras transcurre este invierno de las criptos.

Afortunadamente esta no es la primera vez que sucede algo similar, el desplome de las principales criptomonedas en el mercado ya ha ocurrido antes. Si algo hemos aprendido estos años con relación a las criptos, es que el mercado siempre ha encontrado por sí mismo las herramientas adecuadas para su propia recuperación.

Por otro lado, han pasado pocos años desde que apareció el Bitcoin en Internet, así que es normal que un mercado que ha llegado a tener una capitalización de mercado de 3 billones de dólares tenga periodos de recesión. Hay que recordar que algunos procesos económicos pueden resultar sumamente lentos y complejos.

A su vez, las empresas se han beneficiado del uso de los criptoactivos como método de pago durante años. Como ya mencionamos, aunque es complicado afirmar si este es el fin o no de esta peculiar relación económica, no parece muy factible que de forma generalizada se abandone el uso de los mismos como alternativa de pago prontamente.

Es decir, tiene que existir un periodo terriblemente largo de crisis bajista y que se profundice, a niveles aún más alarmantes, la descapitalización del mercado global de los criptoactivos para poder sacar conclusiones tan severas.

Lo mejor en estos momentos es esperar y confiar en la recuperación del valor general de las criptos. Muchas compañías aún mantienen su confianza en estas nuevas monedas digitales que revolucionaron el Internet hace algunos años.

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