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Estados Unidos. El incendio forestal McKinney de rápido avance en el norte de California, Estados Unidos, obligó a evacuar a dos mil residentes y destruyó viviendas e infraestructuras desde que se originó este viernes.


Este siniestro en el condado de Siskiyou es el foco de llamas más grande en el estado en lo que va de 2022, al quemar más de 20 mil 640 hectáreas. Ante ello, los funcionarios compartieron que los socorristas ya no poseían control del fuego.


No obstante, los equipos que luchan contra el incendio se prepararon para tormentas eléctricas y condiciones de calor y viento que crearon el potencial para un crecimiento adicional del fuego este domingo mientras buscaban proteger comunidades remotas, de acuerdo con The Associated Press.


McKinney se estaba descontrolando en el Bosque Nacional Klamath del norte de California, y las tormentas eléctricas esperadas este domingo son de gran preocupación de acuerdo con la portavoz del Servicio Forestal de EU, Adrienne Freeman.


«Los lechos de combustible están tan secos que pueden estallar con la tormenta. Vienen ráfagas de viento errático que pueden lanzar fuego en todas direcciones por los rayos».


El siniestro explotó en tamaño a más 207 kilómetros cuadrados, sólo dos días después de estallar en un área en gran parte despoblada del condado de Siskiyou, según un informe del incidente del domingo. La causa está bajo investigación.


Por su parte, una declaración de emergencia hecha por el gobernador de California, Gavin Newsom, ayudará a los residentes a acceder a la ayuda federal y desbloquear los recursos estatales.


Como amenazaba el incendio de McKinney, algunos residentes optaron por quedarse mientras otros atendieron las órdenes de irse.


Actualmente está en vigor una advertencia de bandera roja que indica condiciones peligrosas de incendio. No hubo reportes de muertos o heridos.

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